Este aumento contrasta con el magro incremento del 20% de los salarios de los y las docentes municipales, quienes recibirán un aumento menor que sus pares provinciales, muy lejos de la inflación nacional que ya ronda el 40% y del impacto de los tarifazos en luz, gas y transporte.
Mientras tanto, el subsecretario de salud de López amenaza a los trabajadores municipales profesionales de la salud (que se encuentran realizando retenciones de tareas por 48 horas.) con un pedido de conciliación obligatoria, a pesar de que se continúan atendiendo urgencias e internaciones pese a que los trabajadores aún no acordaron la recomposición salarial.
En cuanto a las necesidades más acuciantes de los sectores populares más vulnerados, la única respuesta hasta ahora ha sido “no hay presupuesto”.
El sarcasmo, o más bien cinismo, del intendente massista es inaceptable, y demuestra que nuevamente el ajuste recae sobre la clase obrera.
Si de verdad se buscara que la variable de ajuste no fuera el trabajador se actualizaría el salario de acuerdo a la inflación y se reformaría el sistema impositivo municipal, cobrándole más a los sectores más concentrados (como las cerealeras y empresas agrícolas, el bingo, etc.) y menos a los sectores populares. |