Foto: Leny Chuquimia
La jornada del 5 de mayo, en la ciudad de La Paz, se realizó una marcha de las personas con discapacidad con la petición de una mensualidad de bs 500 frente al actual de bs 1000 por año. Esta marcha es la continuación de una caravana que vino desde la ciudad de Cochabamba a fines de Marzo y tiene incorporadas personas con discapacidad de diversos departamentos del país.
En la marcha participaron más de 300 personas a las cuales se sumo la marcha de estudiantes y algunos docentes de sociología y otras carreras de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) exigiendo además la libertad plena de tres estudiantes detenidos el viernes 29 de marzo por solidarizarse con esta lucha y puestos en libertad condicional luego de su audiencia.
Foto: FIDES
A esta marcha también se adhirió mucha gente de la ciudad de La Paz, colaborando a llevar las sillas, mostrando con carteles a lo largo del trayecto su apoyo, como también gritando frases como “sigan con su lucha”, en la medida que la marcha pasaba por El Prado paceño.
Sin embargo, la policía no solo bloqueó el paso a las calles de ingreso a la Plaza Murillo como lo vino haciendo las últimas semanas, sino que también llegó a ocupar las calles próximas a estas y las de acceso al campamento de las personas con discapacidad, forzando a estos a dar vueltas por calles pendientes sin poder regresar a sus carpas.
Llegando los marchistas cansados y doloridos luego del largo trayecto a su lugar de estadía para descansar, comer y proporcionarse asistencia a las necesidades físicas que sufren, recibieron ayuda de estudiantes y otras personas de la ciudad de La Paz.
Como se ha venido observando, el Gobierno sigue reforzando sus medidas de represión a la legítima demanda de estas personas, se ocupa además de polarizar la movilización con la intensión de debilitar su valiente lucha. Por un lado, se encargan de dividir al movimiento a través de la firma de “acuerdos” con un grupo de personas con discapacidad que no son parte de la movilización. Arguyen también que las personas con discapacidad estarían “empecinadas” con su lucha por el bono de bs 500 mensuales como si no les interesara también conquistar todas las posibles mejores que el autodenominado Estado del Vivir Bien debería garantizarles.
Estudiantes, sectores populares y la población en general sabe que esto no es así, el bono sólo es una garantía mínima para las personas con discapacidades graves y muy graves; las mejoras en salud, educación y acceso a fuentes de trabajo son derechos pero que todavía permanecen como promesas sin cumplir. |