Cerca de las 6 de la tarde la columna de estudiantes y docentes de la Facultad de Humanidades llegó a la Plaza Belgrano al grito de “para que todos se enteren, que el gobierno de Macri pone plata pa’ los buitres y vacía la educación...”. Allí confluyeron con estudiantes de otras facultades y colegios secundarios y terciarios, docentes enrolados en el gremio universitario ADIUNJu.
Las autoridades universitarias y funcionarios estuvieron ausentes, como era de esperar, puesto que su apoyo es de palabra y esperan el reparto de las partidas extras que el gobierno nacional anunció eran para los rectores, no para las paritarias docentes.
Acompañaron la movilización docentes de SADOP, de ADEP, y trabajadores de ATE y la Intersindical. Los organismos de DD.HH., organizaciones sociales y políticas de la Coordinadora Contra el Ajuste y la Represión sumaron su apoyo a la marcha educativa.
También fueron parte de la marcha trabajadoras de las Secretaría de Agricultura Familiar en lucha contra los despidos, una delegación de trabajadores municipales junto al obrero de recolección y dirigente del PTS-Frente de Izquierda, Alejandro Vilca.
Fueron cientos los estudiantes que se hicieron escuchar en las calles luego de una nueva semana de paro docente, donde la coordinación con los estudiantes se hizo sentir con numerosas clases públicas con cortes de calle, en las plazas y alrededores de la Casa de Gobierno. A pesar de que las conducciones de los Centros de Estudiantes en manos del PJ se vienen manteniendo al margen de esta pelea, sin impulsar asambleas, jugando a la desmovilización y a poner un freno a la organización de los estudiantes. Algo que por los últimos hechos debería cambiar.
El reclamo de 45 % de aumento para los docentes se combinó con la exigencia de aumento del presupuesto educativo, pero también se hizo sentir el repudio a los despidos, los ajustes, la represión y la persecución contra los trabajadores del Gobierno Nacional y Provincial.
Un pronunciamiento significativo de estudiantes y docentes, como no se veía hace años en la Provincia y en todo el país. Un primer escalón, para profundizar el plan de lucha exigiendo asambleas en todas las Facultades, para poner en pie a los estudiantes como parte de un movimiento nacional que, en unidad con los docentes y trabajadores, ponga en las calles la fuerza social necesaria para frenar el plan de ajuste de Macri y de los gobernadores. Las direcciones de los centros de estudiantes y la Federación tienen que estar al servicio de la autoorganización de este movimiento. |