El lunes por la noche los conductores de camiones franceses comenzaron una huelga indefinida convocada por los principales sindicatos, preámbulo de la huelga interprofesional convocada para este martes 17 de mayo. Esta se ha sentido especialmente en Caen, con el corte de carreteras. También en Rennes, los bloqueos de las rutas han provocado filas de kilómetros de camiones. A primeras horas de la madrugada de hoy se sumaron los bloqueos de los puertos.
En Le Havre, miles de trabajadores y activistas cerraron los ingresos a la zona portuaria e industrial. En Nantes-Saint-Nazaire, el puerto también se ha paralizado por completo. La huelga también se ha hecho sentir en la refinería Total de Donges (Loire-Atlantique), un lugar emblemático de la lucha del 2010. “Ni una gota de carburante saldrá de la refinería, y ninguna estación de servicio será aprovisionada durante esta jornada”, dijo un representante sindical.
La huelga ha tenido fuerte repercusión en Nantes, donde no circulaban los autobuses, Burdeos y Marsella. En Bretaña, manifestantes saltaron a las vías e impidieron que saliera un tren de alta velocidad.
El jueves se sumarán nuevas fuerzas, ya que otros sindicatos han convocado a huelgas “reconductibles” (huelgas que se van alargando en el tiempo mediante asambleas periódicas), como los ferroviarios y los trabajadores de los aeropuertos.
La presencia decidida de todos estos sectores de trabajadores en las huelgas de esta semana ha endurecido el clima de la protesta. Las jornadas del 17 y 19 de mayo han sido convocadas por siete sindicatos, con el apoyo de las asambleas interprofesionales, las coordinadoras, asambleas estudiantiles y el movimiento de la Plaza de la República, Nuit Debout.
El “decretazo” de Hollande para imponer la reforma laboral saltándose el debate parlamentario -donde la ley había cosechado críticas y tenían un destino incierto- encendió la cólera social y radicalizó los métodos de lucha.
El dirigente de la CGT, Philippe Martínez, aseguró hoy que “los trabajadores están dispuestos a endurecer el movimiento”, mientras los sectores más combativos siguen exigiendo a los dirigentes sindicales que convoquen a una huelga general reconducible, es decir indefinida, hasta derrotar la reforma del gobierno.
El gobierno de Hollande, debilitado frente a una gran oleada de conflicto social, con una fuerte pérdida de legitimidad y cuestionado por la emergencia de sectores críticos en su propio partido, asegura que no cederá.
“Han cedido demasiados gobiernos -de ahí el estado del país que me encontré en el 2012- como para que ahora yo, en circunstancias difíciles, ceda cuando se ha encontrado un compromiso”, dijo en declaraciones a la prensa.
Gas, gas y más gas
Para intentar imponer esta reforma antipopular, rechazada por más del 70% de la población, el ejecutivo galo ha recurrido a un método completamente antidemocrático (el recurso 49.3), acompañado de una sistemática y creciente represión policial.
Este 17 de mayo las movilizaciones han sido regadas nuevamente de gases lacrimógenos, en París y en otras ciudades. “Gas, gas y más gas”, parece ser el lema de Hollande para enfrentar la ola de huelgas y protestas callejeras. Sin embargo, la escalada represiva parece estar jugando el efecto contrario: encender aún más la mecha de la indignación.
El miércoles las asociaciones policiales convocan a una demostración bajo el lema de “Stop al odio antipolicía”, tratando de contrarrestar la pésima imagen que están cosechando los “cuerpos del orden” en las últimas semanas. Pero difícilmente puedan revertir su desprestigio ante gran parte de la población, que ve cómo apalean a sus hijos, jóvenes estudiantes secundarios, y reprimen brutalmente las movilizaciones. Nada muestra mejor este sentimiento anti represivo que un canto que se ha vuelto popular en las manifestaciones “Todo el mundo odia a los flics” [la policía].
Este 17 y 19 de mayo, la lucha de clases en Francia sube varios grados el termómetro de la protesta social, con la oleada de huelgas más importante de los últimos años. Atención a lo que vendrá.
*En base a informes de los corresponsales de Revolution Permanente en Francia. |