El Gobierno israelí suma al líder del partido de extrema derecha, Lieberman, como nuevo ministro de defensa. Un político que propone la pena de muerte y reforzar la “mano dura” contra los palestinos.
Benjamín Netanyahu y el líder del partido de ultra derecha, Avigdor Lieberman, llegaron a un acuerdo para reforzar la coalición de gobierno. La incorporación de la extrema derecha al gabinete incluye la concesión de la cartera de Defensa a Lieberman, y del ministerio de Inmigración a otro miembro de su partido. De este modo se cierra un período de negociaciones, que comenzó con un “tanteo” a los sionistas laboristas y terminó con el pacto con la ultra derecha.
Lieberman es un político ultraderechista que en los últimos meses se ha dejado ver en manifestaciones convocadas por grupos de extrema derecha y seguidores del club de fútbol Beitar Jerusalén, en las que se pedía la pena de muerte a los “terroristas” y defendían al soldado que enfrenta un juicio por fusilar con un disparo en la cabeza a un palestino malherido en Hebrón en marzo pasado. Considerado una “bestia negra” por los palestinos, su presencia en el estratégico ministerio de defensa descarta cualquier especulación sobre una posible reapertura de las negociaciones entre Israel y las autoridades palestinas. Augura, en cambio, un incremento de las provocaciones, los asentamientos de colonos sionistas, los fusilamientos de palestinos en la calle y las detenciones ilegales masivas.
“Debemos ir hasta el final. No hay alternativa”, dijo Liberman en julio de 2014, en medio de la ofensiva guerrerista de Israel en Gaza. “Hay que terminar el resultado con una operación en la que el Ejército de Defensa de Israel tome el control de Gaza”, aseguró, mostrando que su programa no es más que “llevar hasta el final” la eliminación del pueblo palestino.
Sobre la polémica internacional que se generó cuando pudo verse en un video el momento en que un soldado israelí le pega un tiro en la cabeza a un palestino que yacía desarmado en el piso, Lieberman salió a defender al soldado sin ningún tapujo.
“El ataque contra el soldado es hipócrita e injustificado”, declaró Lieberman. “Es mejor tener un soldado que cometió un error y está vivo que uno que duda y es asesinado por el terrorista”, agregó.
Diversos analistas indican que su incorporación convierte al gobierno en el más derechista de la historia política local, que suma ahora 66 diputados en el Parlamento (sobre un total de 120), sumando 5 a los 61 que ya formaban la coalición de gobierno.
El ofrecimiento de la cartera de defensa a Lieberman provocó reacciones en el escenario político y en el propio gobierno, con la dimisión este viernes del actual ministro de defensa, Moshe Yaalon, que venía protagonizando una disputa interna dentro del gobierno.
El próximo 3 de junio estaba convocada una “conferencia de paz” en Francia, sin la presencia de Israel ni de las autoridades palestinas. Una iniciativa del gobierno francés que ya se anunciaba como un fiasco, una formalidad, y ni siquiera Estados Unidos había asegurado su participación. Pero la incorporación de Lieberman al gobierno confirma que será un estruendoso fracaso.
En la semana en que se cumplen 68 años de la Nakba, cuando comenzó la ocupación y limpieza étnica de Palestina, el gobierno israelí, aliado estratégico de la UE y Estados Unidos, refuerza su política de asesinatos, represión sistemática y ocupación contra el pueblo palestino.