Mientras la inflación pulveriza los salarios, la UOM acordó un aumento del 35%.
Los más de 250.000 trabajadores metalúrgicos percibirán un aumento escalonado en pagos de: un 20% que se percibió desde el 1° de abril último, un 7% el 1° de agosto y un 6% el 1° de octubre, mas dos pagos de $2.000. La conducción del gremio de los metalúrgicos cerró este acuerdo levantando el paro anunciado y con nula participación de las bases. El sueldo básico de un metalúrgico llega a alrededor de $8.500 y con este aumento llegará apenas a $10.000, cuando la canasta familiar se encuentra en $19.000. Por esto el acuerdo no cierra y los trabajadores lo rechazan .
El gobierno en pie de guerra contra los trabajadores
Mientras tanto, el gobierno de Mauricio Macri vetó la Ley Antidespidos defendiendo a las grandes patronales. Uno de los empresarios que se había comprometido con el gobierno a no despedir, Paolo Rocca, mantiene firme su política de ajuste con despidos incluidos en las empresas del Grupo Techint, como ha sucedido recientemente en la planta de Tenaris de Valentín Alsina, en una clara muestra de que no están dispuestos a ceder en su plan. Esta alianza cuenta con la complicidad de las distintas centrales sindicales. La presión de las bases las obligó a convocar a la inmensa manifestación del 29 de abril pasado, pero se negaron a parar y darle continuidad y han levantado toda promesa de paro a cambio de los 2700 millones para las obras sociales que les dio el gobierno. Las empresas contratistas (como en el caso de Siderar, por citar un ejemplo), son un festival de despidos y el plan de "reestructuración" alcanza además a los efectivos con movilidad a otros sectores, con el achique de personal a través de retiros voluntarios y puestos que quedan sin cubrir. Necesitamos un paro general ya!
Los trabajadores frente a este escenario
Los trabajadores necesitamos poner en pie organizaciones que levanten nuestros reclamos como el pase a planta permanente de todos los contratados, un salario básico igual a la canasta familiar y la prohibición de los despidos sin causa justa por 2 años. El veto macrista de la ley antidespidos debe ser enfrentado con la convocatoria a mvilizaciones y el paro nacional. Necesitamos imponer asambleas resolutivas que voten un plan de lucha, empezando por reclamárselas a los delegados de cada sector. Quienes no estén dispuestos a organizar a las bases para enfrentar al ajuste, sus ejecutores y cómplices, que renuncien y que se elijan nuevos representantes. Pongamos freno a quienes pretenden "socializar" las pérdidas en épocas de crisis. |