Ya no es un secreto que el movimiento estudiantil se viene reconfigurando y avanzando en su “ofensiva”. Son decenas los colegios, liceos y universidades que actualmente se encuentran en paro, toma, jornadas reflexivas o en “movilización”, y va en aumento, por lo que las autoridades comienzan a preocuparse.
Luego del 21 de mayo, tras la marcha, Cuenta Pública y muerte del guardia municipal, diversas autoridades- como el intendente, Claudio Orrego- se han pronunciando ante la posibilidad de un fuerte resurgimiento del movimiento estudiantil. En el caso de Orrego, enfatizó en la “violencia” de los estudiantes e hizo un “llamado”, posterior a la marcha del 26 de mayo, a que el movimiento decida si quiere optar por la “masividad” o la “radicalización”.
Temen una reactivación con fuerza del movimiento estudiantil, que vuelvan los paros y tomas masivas, en todas las regiones del país. Las autoridades tratan de descomprimir mediante la deslegitimada reforma educacional, e incluso afirman que el movimiento se está basando en mitos y “falta de conocimiento”, según plantea la ministra de Educación, Adriana Delpiano.
Lo cierto es que todo se viene dinamizando en el escenario político nacional. “Las tomas y paros se propagan y se ven ánimos de combate en las calles frente a la respuesta intransigente y represiva del Gobierno y la Derecha. El primer chispazo fue la revuelta en Chiloé y la solidaridad con que se rodeó dicha lucha, y luego, el discurso del 21 de mayo que reafirmó la moderación de las reformas y la no respuesta a las demandas estudiantiles. En concreto, ya venimos organizando en la práctica la ofensiva estudiantil”, asegura Dauno Tótoro, estudiante de Historia de la Universidad de Chile e integrante de agrupación Vencer.
Cuatro puntos que debe tomar el movimiento estudiantil
Según estudiantes de diversas carreras, universidades y colegios, integrantes de la Agrupación Combativa y Revolucionaria (ACR), son cuatro claves las que deben impulsar como movimiento estudiantil para fortalecer la lucha:
Educación gratuita universal para todos. Puede sonar reiterativo, pero en concreto el Gobierno impulsó una reforma educacional y una “beca de gratuidad” para desviar la demanda central que es gratuidad para todos como un derecho que debe ser garantizado por el Estado. Ante esto, el movimiento estudiantil debe poner por delante su demanda central y exigir con más fuerza la educación gratuita.
Paro nacional indefinido y tomazo en todo el país. Los estudiantes proponen estas medidas de acción, que sean impulsadas por el conjunto del movimiento estudiantil y los organismos estudiantiles como la Confech, Aces, Cones y Federaciones.
Levantar una Asamblea Coordinadora Nacional del movimiento estudiantil, que unifique nuestras luchas y organismos, y abarque a secundarios y universitarios, con delegados de base mandatados por sus asambleas.
Impulsar con todas las fuerzas la unidad con los trabajadores y el pueblo pobre, aliados fundamentales de los estudiantes.
Los cuatro ejes que mencionan los jóvenes, son considerados como una “hoja de ruta” en este proceso de reactivación e impulso del movimiento estudiantil, que tiene a gran parte de la sociedad expectante y atenta. ¿Lograrán los estudiantes tomar la posta? |