Los trabajadores de la empresa de telecomunicaciones Verizon se encontraban en huelga desde el 13 de abril. Los dos sindicatos que los nuclean (Communications Workers of America CWA – International Brotherhood of electrical Workers), que representan a 40.000 trabajadores, llegaron a un acuerdo en el que la empresa se compromete a mantener un contrato por 4 años.
La lucha estuvo centrada en la oposición de los trabajadores a aceptar la relocalización de miles de puestos de trabajo dentro y fuera del país, y por el derecho a sindicalizarse.
Según la empresa, sus ganancias se vieron afectadas por la baja en el servicio de telefonía fija y en la demanda del servicio de fibra óptica “Fio” que ofrece Verizon (que incluye Internet, Cable y línea fija). Pero los sindicatos y otros sectores críticos han dicho que el servicio “Fio” le reporta enormes ganancias y un presupuesto con el que Verizon puede no solo pagar salarios altos, sino también le da la posibilidad de expandirse.
Durante la huelga, Verizon continuó brindando un servicio básico mediante los gerentes, supervisores, y algunos trabajadores que no están sindicalizados. Sin embargo, en la empresa en un claro intento de culpar a los trabajadores en huelga, advirtió que la lucha estaba generando efectos negativos porque los trabajadores que estaban reemplazando a los huelguistas, estaban básicamente trabajando en la provisión de servicios de las redes ya existentes, pero no en crear nuevas instalaciones.
Por otro lado, Verizon también tuvo una creciente presión política. Más de 88 parlamentarios han emitido una declaración en la que expresaban su preocupación sobre la huelga y cerca de 15 municipalidades de áreas donde Verizon provee servicios, desde el estado de Virginia a Massachusetts, han manifestado su apoyo a los trabajadores en huelga.
Entre las acciones que llevaron a cabo durante esta lucha, han realizado piquetes en las tiendas de telefonía celular, con lo cual han hecho público este conflicto y han ganado simpatía con sus demandas.
Luego de seis semanas de paro, los trabajadores llegan a un triunfo en el que además de extender sus contratos por cuatros años más, la empresa se compromete a permitir la sindicalización de una parte de los trabajadores, con los cual sectores como el de call center tendrán la posibilidad de tener representación gremial.
Los malos cálculos de Verizon al pensar que podría torcer la opinión publica en contra de esta enorme huelga, fallaron, ya que según los mismos huelguistas, nunca habían tenido tanto apoyo. |