Este martes Francisco Cabrera, ministro de Producción, que días atrás tuvo que anunciar una caída de la industria de 6,7 %, oficializó la prórroga del convenio automotriz con Brasil que vence a fin de junio por un año más.
La confirmación del acuerdo fue anunciada ayer durante un “agasajo” a la prensa por el día del periodista, un gesto contradictorio ya que desde el macrismo se preparaba para aprobar el artículo 85 del paquete de medidas por blanqueo y jubilaciones, que implicaría una mordaza a la prensa. Durante el día de ayer, el presidente prometió modificar ese artículo. Habrá que ver su redacción final.
"Va a continuar en los mismos términos, que es muy bueno para la Argentina. Durante un año", dijo Cabrera. Algunos trascendidos dieron cuenta de “arduas” negociaciones previas al acuerdo, que incluso han sido cuestionadas por pymes y referentes de las terminales que producen en Argentina como a Fiat.
Cabrera sostuvo que "hubo mucho prejuicio o miedo al principio, de parte de algunas pymes que se fuera de un régimen de importación indiscriminada, pero no es así, estamos cuidando el empleo porque es lo que prometimos en la campaña".
El acuerdo bilateral con Brasil en sus términos actuales fija un mecanismo conocido como "flex", que permite a Brasil exportar autos o autopartes por hasta 150 dólares por cada 100 dólares que importa de Argentina, sin pagar impuestos. El trato también regula la participación de mercado.
Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat Chrysler Automobiles, señaló al diario La Voz al respecto: “A mí el flex, como mecanismo, me parece una enorme tontería. Lo que debemos buscar es integración en el mundo. Si lo volvieran a llevar a 1,9 (dólares) no es grave, simplemente garantiza que no se cierren fábricas en Argentina. Pero seguir en 1,5 (dólares) como está ahora, en el caso nuestro, puede significar no fabricar más autos en Ferreyra para el mercado local”.
Sin embargo el ministro de Producción relativizó estos “miedos” de las terminales locales y decía ayer que la apertura de importaciones "no está impactando en el empleo, es lo que estamos chequeando todos los días".
Un mercado integrado que no arranca
El acuerdo llega en momento particular para Brasil, que producto de la profunda recesión económica, intentará aumentar el número de sus exportaciones de automóviles a Argentina, como medida para revertir los efectos de la crisis en el sector. Este lunes la cámara sectorial ANFAVEA anunciaba que en 2016 la producción automotriz brasileña caerá un 5,5 %.
Mientras en Argentina los efectos del parate brasileño destino del 80 % de sus exportaciones ya se sienten, los niveles de producción en el sector se expresan en lo números de ADEFA que para el mes de mayo se contrajo un 9,6 % respecto del mismo mes del 2015.
El comercio bilateral entre ambos países se redujo el mes pasado un 3,3 % respecto al mismo mes del año anterior al totalizar 1.926 millones de dólares, según datos de la consultora Abeceb.com.
Pero también expresión de la misma crisis son las suspensiones que sufren los trabajadores con salarios pagos al 70 % y sin aportes patronales durante esos días y los despidos en ambos países. Todas medidas tomadas por las empresas para reducir los “costos” de la recesión económica y descargarlos sobre los trabajadores, que comienzan a resistir los despidos organizados como los cortes de ayer en la zona norte del GBA. |