Ayer el [Vatican Insider] informó sobre la vuelta atrás del macrismo con la designación del polémico enviado al Vaticano como agregado en la Embajada Argentina en Italia.
Se trata de Alejando Colombo, quien en 2002 fue asignado como delegado en Madrid de la entonces Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Luego estaría vinculado Ricardo "Jaime" Stiuso durante años y, tras su retorno a la Argentina, se acercó al macrismo.
Según varias versiones, quien se encuentra detrás de las tensiones por dicho nombramiento -que enfurece a Bergoglio- no sería otro que Esteban Caselli, el exembajador del menemismo ante la Santa Sede que adquirió gran influencia en el Vaticano. Incluso habría operado para evitar durante años que Bergoglio ganara peso en Roma.
Pero como resulta evidente sus operaciones fracasaron y hoy el exarzobispo de Buenos Aires no es otro que Francisco, quien busca evitar que su rival político-eclesiástico retome espacios de poder.
Ante las tensiones que crecían, el Gobierno de Macri decidió dar marcha atrás con la designación del ex espía Colombo y aún no trascendió a quien pondrían en su lugar.
“No quiero tu dinero...”
La vuelta atrás del nombramiento de Colombo se dio luego de que el propio Francisco ordenara a los titulares de Scholas Occurrentes que devolvieran el aporte de los llamativos $ 16.666.000 que había echo el gobierno a través del decreto 711/16.
El hecho incomodó sobremanera al gobierno nacional. Sobre todo porque, paralelamente, el monarca de la Iglesia Católica parece tener muy buena predisposición hacia la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
De hecho, todo indica que el evento con estrellas futbolísticas de distintos lugares del mundo, a realizarse en el Estadio Único de La Plata y cuya recaudación irá a parar a las cuentas de Scholas Occurentes, seguiría en pie.
"Hola, Susana"
Mientras los tironeos se suceden, ayer la canciller Susana Malcorra se reunió con el Francisco en visita oficial.
Estuvieron una hora conversando, el triple de lo que Bergoglio le dispensó al mismo presidente y su esposa en febrero, en aquella visita de 22 minutos que desató todo tipo de polémicas.
Malcorra aseguró a la salida del encuentro con Francisco que “no hay ninguna animosidad” del Pontífice hacia Macri. Así la canciller intentó bajar el nivel de suspicacias que en las últimas horas despertaron los diferentes dimes y diretes entre Roma y Buenos Aires.
Malcorra estuvo en Roma en el marco de la sesión inaugural de la Junta Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, en la que el papa fue invitado especial. El encuentro se llevó a cabo en la residencia de Santa Marta, en el Vaticano.
Allí, dijo la canciller, hablaron con Bergoglio “del país de manera constructiva y positiva, y hablamos también del mundo”. “Fue una conversación muy rica, muy natural, donde no hubo ningún pase de factura, ni enormes diferencias filosóficas”, agregó Malcorra al diario La Nación.
Es posible que este encuentro presagie un impasse en las tensiones diplomáticas. Hasta que los tiempos de la política, o de la realidad social, den lugar a un nuevo momento del enfrentamiento entre el Francisco y Mauricio.
Intendentes peronistas en un cruce de caminos
En el marco de las tensiones entre el Vaticano y el gobierno nacional, ayer tuvo lugar una reunión de intendentes peronistas bonaerenses.
Son quienes se aglutinan en torno al "Pacto de San Antonio de Padua", impulsado por el papa Francisco y que vienen ratificando muchos de sus postulados.
La reunión, que tuvo lugar en San Antonio de Areco, tuvo como protagonistas a Gustavo Menéndez (Merlo); Verónica Magario (La Matanza); Gabriel Katopodis (San Martín) y la diputada nacional Juliana Di Tullio (FpV), entre otros.
Al mismo tiempo que se ratificó la continuidad del aval al papa en el terreno más general, los intendentes avalaron el proyecto de María Eugenia Vidal en pos de recuperar el fondo del Conurbano, reclamo fiscal que permitiría más ingresos en la provincia de Buenos Aires.
Su alineamiento político con Francisco se choca, hasta cierto punto, con las necesidades fiscales de los municipios. Lo que se llama un cruce caminos. |