De la reunión tomaron parte 32 representantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Alejandro Gómez, sección 7 de Chiapas, Víctor Zavala, secretario de la sección 18 de Michoacán, Ramos Reyes Guerrero por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), entre otros.
Por la Comisión Nacional de Mediación participaron Miguel Álvarez Gándara, Pietro Ameglio, Jorge Fernández Souza, Magdalena Gómez, Enrique González Ruiz, Dolores González Saravia, Gilberto López y Rivas y Pablo Romo Cedano.
El gobierno fue representado por el titular de la Secretaría de Gobernación, Osorio Chong, y el subsecretario de esa dependencia, Luis Enrique Miranda Nava.
Entre las demandas de la CNTE se cuentan la abrogación de la reforma educativa, la libertad a los presos políticos, justicia para los manifestantes asesinados en Nochixtlán. Además exigen la solución a pagos retenidos, respeto a la estabilidad laboral, pagos a jubilados y pensionados y la contratación de egresados de normales.
También está puesto sobre la mesa qué sucederá con los maestros cesados por participar del paro magisterial, una orden arbitraria del titular de la Secretaría de Educación, Aurelio Nuño, impulsada por el gobierno de Peña Nieto. Una orden que implicó dejar sin maestros una escuela entera, la primaria Lázaro Cárdenas en Chilpancingo, Guerrero, por señalar uno de los casos más emblemáticos.
La reunión inició a las 18.30 de la tarde de ayer y finalizó alrededor de las 23 hs. No se tocaron puntos nodales de esa agenda en esta primera reunión. El gobierno apuesta a “desactivar el conflicto”, pero sobre la base de no conceder la abrogación de la reforma educativa, lo cual, como se ha planteado desde la Agrupación Magisterial Nuestra Clase, representa una verdadera trampa. Tampoco se incluyó en estas conversaciones la masacre en Nochixtlán, que hasta ahora dejó un saldo de 10 muertos.
Desde la dirección de la CNTE expresaron a La Jornada que era un “logro ser reconocidos como interlocutores válidos para la discusión de la política pública educativa en el país”. También afirmaron que las protestas continuarán hasta obtener la abrogación de la reforma educativa.
Cabe destacar que esta reunión se realizó a puertas cerradas. La base magisterial, que pone el cuerpo día con día en cada manifestación, en cada bloqueo, en cada plantón, y los sectores que la apoyan –madres y padres de familia, trabajadores de otros sectores, intelectuales, jóvenes– no pudieron asistir a la misma. El día lunes 27 de junio se reiniciará el diálogo.
Ante esto, planteó Sulem Estrada, integrante de la Agrupación Nuestra Clase y ex candidata suplente a la Asamblea Constituyente, “Con estas muestras de apoyo y solidaridad que empiezan a multiplicarse, consideramos que un diálogo que sirva realmente a nuestros intereses debe realizarse bajo determinadas condiciones que son elementales para nuestra lucha.
Pues cualquier mesa de negociación o diálogo, para que no sea una nueva trampa del gobierno, debería partir de ser pública, televisada en cadena nacional, y de tener como precondición o primer punto la libertad inmediata de los presos políticos, el castigo a los responsables de los asesinatos, el alto a la represión y las amenazas contra el magisterio, así como la reinstalación de todos los despedidos y la suspensión de la evaluación en tanto se debate públicamente la reforma.”
Para lograr ello, Estrada sostuvo que es fundamental reforzar la más amplia movilización -fortaleciendo la convocatoria a acciones como las de este viernes 24- y que se le ponga fecha a un gran Paro Nacional, convocado en primer lugar por las centrales y sindicatos que se reclaman opositores. |