Mientras su imagen decrece ante el electorado, Donald Trump insistió en que, de ganar la presidencia, construirá un muro en la frontera con México para evitar el ingreso de inmigrantes. Ante veteranos de guerra del ejército estadounidense dijo, en mayo pasado, que en Estados Unidos los trabajadores ilegales son mejor tratados que los ex combatientes de guerra.
Ante el desencanto de una buena parte del establishment republicano respecto a su candidatura, Trump ha lanzado duros ataques contra la dirigencia de su propio partido quien, opina, se niega a la unidad frente a los resultados obtenidos en las primarias.
Uno de sus principales antagonistas al interior de su partido es el candidato a la presidencia en 2012 Mitt Romney de quien aseguró en un acto en Anaheim: “Tengo una tienda que vale más dinero que él. Mírenlo, camina como pingüino”.
Parodia de Trump en la frontera con México
Esta semana, la prensa internacional hizo circular la imagen de un mural de colores encendidos donde el candidato republicano aparece decapitando a la estatua de la libertad.
El mural, de tres metros de altura y 9 de ancho apareció en el Estado de México, en el centro del país, una de las localidades con más peso de trabajadores precarios y que más “exporta” migrantes a Estados Unidos.
El autor del muro, Luis Sotelo, dijo a la prensa que “El símbolo central es Trump decapitando a la estatua de la libertad rodeado de lemas como ¡no somos delincuentes! o ¡amnistía!”, haciendo alusión a la lucha por la legalización que día a día dan los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.
Desde que Trump iniciara su campaña, diversos colectivos de migrantes mexicanos han denunciando a través del arte el discurso xenófobo del candidato republicano. El más emblemático resultado de esta intensa actividad está en el mural fronterizo en la ciudad de Tijuana, pintado sobre la lámina de concreto que divide a México y Estados Unidos a la altura de California. |