Con un discurso que apuntó a profundizar el descontento de los votantes de Macri desencantados (es decir, haciendo campaña electoral), y con muchos silencios, la entrevista a la ex presidenta Cristina Kirchner dejó para muchos un sabor amargo, que luego se vio expresado en las redes sociales.
A diferencia del discurso que dio frente a Comodoro Py, donde planteó la “conformación” de un Frente Ciudadano, la entrevista pareció estar esencialmente apuntada a defenderse de las causas judiciales en las que está comprometida, así como de las corporaciones mediáticas.
Al mismo tiempo, pareció hacer todo lo posible por esquivar el pedido de asumir la conducción política del llamado Frente Ciudadano que parecía insinuar el periodista Roberto Navarro, de manera constante.
En un tono conformista de la situación actual del país y a lo establecido por las políticas de Macri, porque es “su ideología, no se trata de que sea malo”, CFK dejó sentado que es la “sociedad” la que debe empoderarse. Un mensaje un tanto abstracto, cuando los problemas son bien concretos.
Cuidándose de no hablar de resistencia al ajuste, la entrevista de casi una hora a CFK no expresó ninguna “arenga” a que los trabajadores y la juventud salgan a luchar ante la avanzada de la derecha, sino una a aceptar solo la oposición parlamentaria. “Hay un rol de la oposición que debe ser cumplido en el Parlamento” fue la tajante definición de la ex mandataria”.
Pero curiosamente (o no tanto), allí es donde queda en claro que el peronismo es una “oposición responsable” como quiere Cristina, una oposición para elecciones y no para enfrentar el ajuste.
El acompañamiento de la mayoría del peronismo para pagar a los buitres y la ley de blanqueo entre otras medidas antipopulares y pro mercado, dan la pauta de cuál hubiese sido la orientación de quienes hoy son oposición si serían oficialismo en caso de que Scioli hubiese ganado las elecciones. Los ajustes y represiones en Santa Cruz y Tierra del Fuego a tono con el macrismo marcan más claramente el camino que decidió el FpV.
Cristina, que es presentada como la “conductora” del movimiento por algunos sectores, ¿no es responsable de estas cosas? Una pregunta que muchos simpatizantes de esa corriente deberían hacerse.
Entre la auditoría al gobierno y calmar los ánimos de lucha
Los planteos de CFK también estuvieron dirigidos a calmar las ideas de luchar por parte de las y los trabajadores que ven como suben las tarifas, crecen los despedidos y las suspensiones mientras la burocracia sindical peronista le da tregua a Macri y votan leyes que benefician a los empresarios.
Lejos de plantear “ajustar a los ajustadores” como plantea el Frente de Izquierda, CFK llamó con vehemencia a realizar auditorías de la obra pública para que se aclarara si hubo sobreprecios. Fue lo más cercano a una propuesta que dejó entrever en su entrevista.
Una medida que apunta principalmente a limpiar la imagen del FpV luego del escándalo de las valijas de López que lejos está de ser una “manzana podrida”.
Una vez más quedan expuestos los límites del proyecto político encabezado por Cristina Kirchner para hacer frente al ajuste de Macri y los gobernadores y dar una salida de fondo a los problemas del pueblo trabajador.
Como dejaba dicho el referente del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño en su Twitter mientras era transmitida la entrevista, “después de #CristinaConNavarro se confirma que la única opción consecuente para enfrentar el ajuste de Macri es el Frente de Izquierda”.
Será el momento entonces de las preguntas y las respuestas necesarias por parte de quienes no quieren pagar el ajuste para no caer en el conformismo ni en la desesperanza de “resistir” desde las palabras. |