Días previos al #Ruidazo, en conferencia de prensa, los ministros de Macri anunciaban que “escuchaban” el malestar generalizado de la sociedad poniéndole un tope de 400% al demencial tarifazo promovido por la cartera de Energía que alcanzaba un 1000%. El ex CEO, actual accionista, de Shell no se ruborizaba por seguir sosteniendo un aumento sideral que el viernes fue suspendido también por la Justicia platense.
Jujuy no está exenta de esa medida. Los sectores populares de la provincia, una de las más pobres del país, miraban azoradas los importes de sus facturas de gas, corriente y agua. Vieron reflejadas en ellas el claro y premeditado plan del gobierno nacional de transferir recursos de sus flacos bolsillos a las cajas de seguridad de las grandes productoras y concesionarias como Gasnor que monopolizan los distintos servicios y que esta semana recibieron la respuesta también de sus trabajadores que pararon. Recursos que se suman a las multimillonarios subsidios recibidos en el gobierno kirchnerista y que de los que todavía no dieron cuenta ni mostraron dónde fueron invertidos.
Cerca de las 20:00, con un frío que se hacía sentir, las personas llegaban a la Plaza Central de San Salvador de Jujuy. Muchas cargando la bronca de haber sido engañadas por un candidato, ahora presidente, que dijo que nada de lo que estamos viviendo pasaría. Otras, con el convencimiento de que esta realidad, de la única manera que se puede revertir, es con organización y lucha.
Así lo manifestaba Diego, un trabajador estatal de prensa “los cacerolazos me parecen un total despropósito, no hay un motivo por el que tengan que aumentar el valor de las facturas y sobre todo exprimir al trabajador común que gana lo mínimo para llegar a fin de mes. Esto es claramente un transferencia de recursos a los sectores más ricos, no hay escasez de combustibles sino que el gobierno le permitió a las empresas que cobren más para extraer el gas y no les exige que hagan inversión en el sector…”
Marta, profesional y docente jubilada decía: “...Es un absurdo, se sabe que es un negociado de Aranguren, por qué no le hicieron la solicitud a Bolivia para seguir comprándole gas más barato para tener que comprarlo de Chile que es comprárselo a su empresa que es la Shell.
Tampoco estoy de acuerdo con el aumento del 400% de las tarifas.Los sueldos de ningún trabajador ni jubilado aumentaron en esa proporción…”
Nos están quitando derechos adquiridos
El Presidente, como si se tratara de un provocador serial, nos dice que “si estamos en remera y en patas en nuestra casa no estamos ahorrando energía”. Esta frase, más allá de lo simpática que para muchos puede sonar por la chabacanería de sus formas tiene un contenido profundo y aleccionador. Nos está diciendo que los trabajadores, los que formamos las clases populares, no merecemos ni podemos estar como él y su familia o como lo hacen ese selecto grupo de dueños de la riqueza; riqueza que producimos los mismos que no ahorramos y despilfarramos energía.
Cecilia, una docente primaria, se refería al respecto, “...Toda la población debemos defender nuestros derechos y manifestarnos contra las estafas que hace el estado y más que nada por la gente que en la actualidad está con dificultades económicas para afrontar este tarifazo.. las personas que tienen bajos recursos no pueden pagar semejante robo, deben pagar los grandes grupos económicos, los grandes productores y empresarios.
En Jujuy, cómo paramos esto?
Hasta ahora, las trabajadores venimos mirando como se achica nuestro poder adquisitivo. Al desproporcionado tarifazo se suma la creciente inflación que el ministro Prat Gay reconoció en el orden del 40%.
En el contexto local, las cosas no son distintas. Desde que asumió la fórmula de Cambia Jujuy con Morales y Haquim a la cabeza, se instauró un régimen de persecución y criminalización de la protesta. Se instauró un código contravencional reaccionario, aprobado en la gestión fellnerista. Se sucedieron despidos y detenciones ilegales de dirigentes y activistas gremiales, como los de la SAF delegación Jujuy, del SEOM o ATE , se aumentó el valor del boleto de transporte con una medida irregular e ilegal favoreciendo a las empresas que prestan el servicio, por citar algunas medidas.
Los trabajadores tenemos en nuestras manos una herramienta fundamental para defendernos de estos ataques, un derecho conquistado como es la huelga. La organización y la lucha deben ser las armas principales de los trabajadores y sectores populares. Como dice Marta “ aunque estoy muy enferma vine porque debemos unirnos todos y salir del “no te metas”...La organización y la lucha son nuestras herramientas…”.
Hasta ahora, los sindicatos de las tres centrales jujeñas (Frente de Gremios Estatales, Multisectorial y la Intersindical de Trabajadores del Estado) vienen siendo tolerantes a los designios del gobierno. Aceptaron un 22% de recomposición que el gobernador Morales otorgó de una manera unilateral e inconsulta y todo parece que ahora va a imponer un miserable 8% para no desobedecer las órdenes de la pauta nacional.
Es necesario un gran paro provincial y en todo el país de todos los trabajadores estatales para frenar el tarifazo! Los frentes ahora unidos por la cuestión salarial, deben estar a la altura de las circunstancias, dejar las declaraciones grandilocuentes contra este y todos los ataques y convocar a una medida unificada para frenar este desmedido recorte al poder adquisitivo de todos los trabajadores de la provincia. Como decía Jhony, trabajador municipal que también se convocó contra el tarifazo “ los sindicatos deberían reunirse todos y hacer un paro nacional para que el gobernador escuche, para que escuche a la gente porque por ahora no se ve nada, ningún cambio…” |