Ni lerda ni perezosa, María Eugenia Vidal se lanzó a buscar una “pata peronista” en diálogo (y disputa) con los intendentes, en vista a la buena sintonía entre el massismo y el PJ, que algunos llaman “pos-kirchnerista”. El macrismo tiene bien claro que un acuerdo entre el PJ y Massa tendrá entre sus principales perdedoras a Vidal.
El “fuerte” de Vidal se encuentra en convencer, caja en mano, que puede ayudar a sostener las finanzas de las intendencias. Pero, en un marco de crisis económica, aumento del descontento social por el ajuste generalizado y el tarifazo, lo que suceda a un año de las elecciones legislativas de 2017, no puede preverse con el simple cálculo electoral de los intendentes y la gobernadora.
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Un claro ejemplo puede darse con el intendente de San Martin, Gabriel Katopodis. Con buena sintonía con la Gobernadora Vidal, llegó a ese cargo en 2011 con los colores del Frente para la Victoria, para luego pasarse al Frente Renovador y, luego, practicar el salto en garrocha hacia el Frente para la Victoria una vez más. Aunque con un discurso opositor a Macri declaró que “vamos a tener que armar un frente más amplio que el peronismo, incorporar a muchos sectores que van a coincidir en la defensa del trabajo, de un país más justo".
El armado de un nuevo peronismo tiene en los intendentes bonaerenses un fuerte pilar que debe dar cuentas aún de poder cargar con esa responsabilidad. El ajuste, el tarifazo y el aumento de precios sigue su curso a la par que las negociaciones de estos personajes.
En los diálogos de transición, en su última edición, Fernando Rosso consulta al editor en Jefe de Clarín, Julio Blanck sobre su visión de la oposición. Blanck plantea que “hay un sector social muy importante que sigue viendo al peronismo como el partido capaz de gobernar y capaz de dar satisfacción a las necesidades de cada circunstancia en la sociedad, y ve a Massa como el peronista bueno. Chacho Álvarez fue el peronista bueno para las capas medias”.
Restará seguir esta novela que no tiene al pueblo trabajador como actor principal para frenar el ajuste. |