Los hechos han llevado a convocar por las redes sociales a la movilización nacional #NiUnaMenos bajo el lema "si nos tocan a una, nos tocan a todas" a realizarse el 13 de Agosto en todo el país sureño.
Una justicia de clase al servicio de la opresión de género
Los casos de violencia de género, tomaron relevancia por los polémicos fallos judiciales que dejaron en libertad con prisión suspendida a los agresores de Lady Guillén y Arlette Contreras, las dos mujeres agredidas, lo que despertó la indignación de las víctimas y de la población en general con la justicia peruana.
Lo que pasa con la justicia peruana a la hora de actuar es similar a lo que sucede en Brasil o Argentina, cabe recordar el hecho nefasto sucedido en Brasil con la violación colectiva a una joven de una favela donde la justicia mostró su verdadera cara machista, en la que sin importar la repercusión del caso y excusándose en "detalles jurídicos" a través de su inaccionar legitimó la violencia ejercida por los sospechosos que a esa altura ya habían sido identificados. O en Argentina, la acusación y condena a Belén por la Sala 3 de la Cámara Penal de la provincia de Tucumán a 8 años de prisión por homicidio agravado por el vínculo y alevosía en el marco de su llegada al hospital, mientras cursaba un aborto espontáneo. Así una justicia que no puede ocultar su carácter de clase, avanza velozmente en algunas oportunidades y permanece de brazos cruzados en otras.
Y es que la violencia no conoce fronteras, se ampara en una justicia machista que ignora las pruebas y las denuncias de las mujeres violentadas.
La violencia de género en Perú
Los datos son escalofriantes para el Perú en materia de violencia de género ocupando el primer lugar con mayores denuncias por violencia sexual en Sudamérica, y el segundo país de la región con mayores femicidios.
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables del Perú muestra que 7 de cada 10 mujeres en Perú han sufrido maltrato físico o psicológico por parte de sus parejas y que en los últimos cinco meses, se han reportado casi seis mil casos de violencia familiar y sexual habiendo solo 46 casas de refugio para las víctimas, por otro lado la Defensoría del Pueblo señala que el 33 % de las víctimas de violencia machista a denunciado previamente a sus agresores con mínimos casos concluidos.
#NiUnaMenos
Porque la violencia contra las mujeres es un problema estructural en el estado capitalista y tiene responsables claros: el gobierno de turno y las instituciones políticas. La misma es legitimada, reproducida y justificada por la justicia, la Iglesia y los medios de comunicación.
Por ello frente a tal situación, es necesario e indispensable que se impulse un gran movimiento de mujeres que enfrente al gobierno y sus planes, desconfiando de las instituciones de la que nada podemos esperar como la justicia, la iglesia y su complicidad en evitar derechos legítimos de las mujeres.
La movilización del 13A debe ser el inicio de una lucha en la cual se expresen las fuerzas para hacer realidad la consigna del #NiUnaMenos, porque creemos que los derechos no se mendigan, sino que se conquistan con la propia lucha.
Porque no queremos ni una muerta más, que "vivas nos queremos, si tocan a una nos organizamos miles" sea un grito sin fronteras en Argentina, Uruguay, Chile, México, España y ahora Perú.
Como decía León Trotsky si en realidad queremos transformar la vida tenemos que aprender a mirarla con los ojos de las mujeres. |