La crisis del parque industrial de Trelew se profundiza tanto en la industria textil sintética, como en las peinadurías laneras, donde se están produciendo desde principio de año despidos y suspensiones de los obreros textiles.
A los atrasos en los pagos de la quincena y aguinaldo, se agrega que la mayoría de las fábricas están trabajando de lunes a jueves o semana por medio con un pago del 75% del salario de las horas caídas. Como ser Alter trabaja semana por medio o Propulsora Patagónica de lunes a jueves. La situación de Soltex es una de las más agobiantes ya que sus trabajadores hacen presencia en las instalaciones de la fábrica pero cobran el 25% de su sueldo semanal y generalmente con atraso.
En Casa Roma trabajan solamente con 6 personas, cuando el año pasado lo hacía al menos treinta obreros. Sedamil y Tendlarz son las únicas que por ahora trabajan regularmente. Por otro lado, las textiles que están bajo un régimen de cooperativa trabajan bajo pedidos y los obreros reciben un salario de hambre.
Hay que destacar que desde los años noventa se viene produciendo sistemáticamente el cierre de empresas textiles, y de la industrial de la confección. Antes de la década del noventa se llegó a tener mas de 7000 trabajadores, hoy no somos más de 1200 textiles.
La dirigencia sindical se ha convertido en administradores de la crisis y no llaman asambleas generales desde hace por lo menos 15 años. Los compañeros no se afilian a los gremios textiles AOT Y SETIA donde la burocracia se conforma con recibir el descuento obligatorio del 2 % que les hacen a los trabajadores por estar encuadrado.
Es necesario que se hagan asambleas por un plan de lucha e impulsar una política en defensa de los puestos de trabajo con total independencia política de todas las conducciones burocráticas de los gremios del sector, que están aliados a distintos sectores del PJ local o del dasnevismo, y que le hacen el juego en última instancia a la política de ajuste que implementa a nivel nacional el presidente Mauricio Macri. |