Ante el llamado de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), de no reanudar clases este 22 de agosto en continuidad con el paro que mantienen desde hace tres meses, los docentes y trabajadores de la segunda institución formadora de maestros más importante del país, se han sumado a esta jornada.
Comienza la lucha en la UPN
Durante la semana pasada, se realizó una consulta pública dentro de la Universidad con el fin de sumar a más sectores a la justa lucha del magisterio nacional.
Esto muestra el enorme apoyo que tiene la lucha contra la Reforma Educativa, a pesar de los llamados de las cúpulas empresariales a la represión y encarcelamiento de quienes luchan por defender la educación pública y gratuita.
Decenas de estudiantes de nuevo ingreso, respaldamos la medida y nos sumamos al paro, considerando que hace falta impulsar asambleas por carrera, pues no nos es ajena esta lucha como futuros trabajadores y trabajadoras de la educación. Y sobre esta base proponemos asambleas tripartitas (estudiantes, docentes y trabajadores) para discutir democráticamente cómo continuar la lucha.
Así mismo consideramos que es necesario poner nuestros conocimientos a disposición de echar abajo el “Modelo Educativo” de Aurelio Nuño y Enrique Peña Nieto, que busca convertir la enseñanza pública en creadora de mano de obra barata para las grandes transnacionales que explotan a los trabajadores.
El nuevo modelo educativo, ni educa, ni transforma
Dicho modelo no tiene verdaderas aportaciones pedagógicas al modo de enseñanza actual, no pretende aportar a la mejora de los procesos de aprendizaje ni a resolver las carencias existentes en los actuales proyectos educativos. Únicamente busca formar sujetos que ni critiquen, ni cuestionen su realidad.
La presentación del modelo busca desviar la atención de las verdaderas intenciones de la Reforma Educativa que son cercenar nuestras futuras condiciones laborales: ofreciéndonos inestabilidad laboral, producto de la evaluación punitiva que no toman en cuenta el contexto en el que nuestra labor va a ser desarrollada, salarios que apenas alcanzan para comer y jornadas extenuantes de trabajo.
Pero principalmente, el avance de la privatización de la educación básica que será la punta de lanza para un duro golpe a las universidades públicas y gratuitas a lo largo y ancho del país.
En vista de lo anterior, es nuestra labor hacer de las aulas de la UPN centros de debate donde discutamos con qué medidas, tanto políticas como pedagógicas, rodeamos de solidaridad a la CNTE, y nos hacemos sujetos activos de esta crucial gesta, al sumarnos a las movilizaciones en unidad con los maestros, normalistas y trabajadores de otros sectores contra este gobierno patronal. |