En el último balance de la Protección Civil italiana, que coordina las tareas de rescate y ayuda a los damnificados, informaron que 106 personas resultan fallecidas en la zona de la provincia de Rieti, donde se encuentra la localidad de Amatrice, que fue completamente destruida.
Mientras que otras 59 personas han fallecido en las localidades de la provincia de Ascoli, en los pueblos de Arquata de Tronto y Pescara de Tronto.
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, ha situado el balance de víctimas provisional en 159 muertos, la mayoría en Amatrice. Una situación similar se vive en Arquata del Tronto, muy próxima a Accumoli y donde se han registrado decenas de víctimas mortales.
El histórico hotel Roma de la localidad de Amatrice, quedó en ruinas por el terremoto mientras se desconoce el número de personas que podrían haber quedado en su interior. El alcalde del municipio, Sergio Pirozzi, dijo que probablemente haya unas setenta personas bajo los escombros del hotel.
El hotel Roma, se ubicaba en pleno casco histórico de la localidad, una de las zonas más devastadas y de difícil acceso por el peligro de nuevos derrumbes. Abierto en 1897 como restaurante, se había transformado también en un hotel familiar y era un lugar de referencia.
Mientras tanto, los damnificados por el terremoto que ha afectado al municipio italiano de Accomuli se preparan para afrontar su primera noche en un campamento tras haber perdido sus casas luego del sismo. Son alrededor de 150 personas las que se encuentran en este lugar, un parque público en el que antes jugaban los niños y ahora se cobijan los supervivientes de la tragedia. En el campamento presta asistencia la Protección Civil del Lacio y grupos de voluntarios, que han llevado bienes de primera necesidad como víveres y mantas.
Las temperaturas en esta región central y montañosa han descendido considerablemente durante la noche y la sensación térmica es inferior debido al viento. El municipio sufrió graves desperfectos, con numerosas casas derrumbadas y calles con grietas. Permanece sin luz, envuelto en una oscuridad únicamente quebrantada por los focos de los servicios de auxilio, que esta tarde comenzaron a supervisar y sanear la zona. Al caer la noche, las autoridades impiden que nadie pase por la localidad debido a que las calles están llenas de piedras, polvo y cascotes. |