Hoy, a casi cuarenta años de aquel trágico suceso, los secundarios vuelven a salir a las calles para conquistar todos los derechos que faltan.
¿Por qué luchaban?
Estos jóvenes secundarios y universitarios, lejos de reducir su reclamo a un Boleto Educativo Gratuito, se organizaban a la par de miles de trabajadores tomando las calles, coordinando todas las luchas y unificando sus reclamos; para hacerle frente a un régimen político y social golpeando con un solo puño. Copaban las calles para conquistar sus derechos.
Los secundarios sententistas se organizaban en coordinadoras estudiantiles, fomentando los centros de estudiantes combativos, impulsando asambleas en todos los colegios; pero no sólo peleaban por demandas educativas, pertenecían a una generación que luchaba por el fin de este sistema podrido, luchaban por el socialismo.
Un año más, los lápices siguen escribiendo lucha
Hoy, los secundarios tienen planteados desafíos concretos para salir a hacerle frente a las políticas de vaciamiento que viene sufriendo la educación pública hace años y que el macrismo profundiza.
A días de que se cumplan 10 años de la desaparición forzada de Jorge Julio López, y a casi 40 años de La Noche de los Lápices, a modo de provocación, el gobierno de Macri le otorga el beneficio de la prisión domiciliaria a Etchecolatz, el milico responsable de aquella noche sangrienta del 76 y contra el cual declaró López en 2006, antes de su desaparición que el kirchnerismo encubrió.
Estos sucesos no le pueden pasar por el costado a la juventud, este nuevo aniversario del 16 de septiembre, tiene que encontrar al movimiento estudiantil secundario en las calles, organizado. Los jóvenes tienen que salir a luchar por sus derechos, gritar con toda la furia reclamando por lo que les corresponde.
El movimiento estudiantil siempre se levanta al calor de las luchas, como se demostró con la Marcha Educativa de comienzos de este año en defensa de la educación pública, como las movilizaciones contra el PROtocolo represivo de Macri, como la conquista del derecho al Boleto Educativo Gratuito, como los ruidazos contra el ajuste y los tarifazos.
Los secundarios no solo hacemos memoria, no perdonamos, ni nos reconciliamos por los pibes de ayer; sino que también nos movilizaremos nuevamente para llevar adelante la pelea contra el macrismo que es el encargado de profundizar el vaciamiento que ya venia sufriendo la educación pública, donde aún no se aplica la ley de educación sexual integral y nos imponen codigos de vestimenta totalmente machistas, donde nuestros techos se caen a pedazos; donde en ciudades como Bahía Blanca meten a la yuta en los colegios, e intentan aplicar a nivel nacional un protocolo para reprimirnos cuando salimos a luchar, mientras la misma policía mata a un pibe todos los días por portación de rostro, donde la cana secuestra pibas de a montones y las mete en las redes de trata; donde los tarifazos a la luz, al agua, al gas, repercuten en miles de jóvenes que deben dejar sus estudios por no poder mantenerse; y donde la juventud es la protagonista del trabajo precario.
Los estudiantes secundarios debemos pelear por la autoorganización mediante asambleas en todas las escuelas para votar un plan de lucha real de cara al 16 de septiembre, este nuevo aniversario de La Noche de los Lápices se da en el marco de un año que comenzó con una dura pelea en defensa de la Educación Pública, tenemos que continuar esa lucha y seguir reclamando por todo lo que nos falta. Por Centros de Estudiantes que estén a la cabeza de cada pelea, por asambleas y cuerpos de delegados totalmente democráticos, por Comisiones de Género que se planten contra los códigos machistas; por todo esto, ¡tenemos que ser miles de estudiantes marchando para que se escuche nuestra voz!
Hoy, como ayer, hay que colmar las calles con toda la fuerza, tenemos que organizarnos junto con los trabajadores para salir a pelear por todas las luchas que se nos presentan. Por los pibes de esa noche, por Julio López, por Luciano Arruga, por Mariano Ferreyra, por los treinta mil desaparecidos en la dictadura y por los desaparecidos en democracia; por la conquista de todos nuestros derechos, contra el ajuste y la represión.
En ese sentido, el principal desafío que se le presenta hoy a los secundarios es ser protagonistas de la lucha contra el macrismo, defendiendo los derechos conquistados y continuando la pelea por todo lo que falta. La única alternativa independiente de los partidos patronales es organizándose en la izquierda de Nico del Caño, agrupándose en el Frente de Izquierda.
El próximo 16 de septiembre los secundarios tienen que rebalsar las calles de memoria y lucha, porque a cuarenta años, no perdonamos, no nos olvidamos, no nos reconciliamos.
¡Los lápices siguen y seguirán escribiendo! |