Andrea D´atri dirigenta de Pan y Rosas Argentina nos diría: "Esa Iglesia que torturó y quemó en las hogueras de la Inquisición a millones de personas, en su mayoría mujeres; la Iglesia que envenenó y asesinó a sus propios líderes espirituales por oscuros intereses; la que acompañó la conquista de América e impuso la fe católica a sangre y fuego a los pueblos originarios, destruyendo sus templos y aplastando sus culturas; la misma Iglesia que bendijo las armas y estuvo junto a los nazis durante la II Guerra Mundial; la misma que alberga en sus filas a centenares de curas pedófilos y abusadores… esa Iglesia dice que está en contra de la legalización del aborto porque está a favor de la vida. Y hasta el santo desconfía".
Es justamente esta iglesia, la que hoy en Chile ha llamado a marchar por "la vida" en contra del proyecto 3 causales, a la que Pan y Rosas ha denunciado en diversas partes del mundo como una de las grandes instituciones religiosas que se organiza para ir en contra de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual, derechos tales como: el aborto, la identidad de género, la adopción de hijos e hijas por personas de la diversidad sexual, entre otros. La misma institución que cuenta con una fuerte desaprobación social, y que día a día va en aumento, junto a los casos de pedofilia, los cuales según las cifras entregadas por la misma Santa Sede ascienden a más de 600, los registrados sólo al año.
Ante esto queremos denunciar publicamente que la iglesia católica tiene una falsa moral, ya que nos habla de valores y formas de relacionarnos que no se condicen con sus actos machistas, homofóbicos, opresivos y violentos, que transparentan las miserias más oscuras y resguardadas de esta institución, la cual además cuenta con el respaldo del estado y los distintos gobiernos al servicio de los empresarios.
También denunciamos el falso debate que levantan contra nosotras, las feministas de clase, a las cuales tildan de “asesinas” por defender el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito, cuando la realidad es que negando el derecho al aborto son responsables de un tremendo femicidio al condenar a miles de mujeres trabajadoras, estudiantes precarizadas y pobres a morir por abortos clandestinos, las cuales no tienen los privilegios y las condiciones económicas necesarias para financiar un aborto en una clínicas privada o en el extranjero, como incluso lo hacen silenciosamente las mujeres creyentes y de clase alta, pertenecientes a sus filas.
Es por todo lo anterior que hacemos un llamado urgente a todas las mujeres trabajadoras, estudiantes y pobres a hacerse parte de la lucha que impulsamos como Pan y Rosas por el derecho al aborto libre, donde las mujeres podamos decidir si queremos o no ser madres. Esto no obliga a nadie a abortar, sino que otorga el derecho pleno de toda persona a decidir sobre nuestro cuerpo y reproducción. Legal, porque buscamos que el estado lo garantice en hospitales públicos de forma gratuita y con el apoyo de un equipo integral de profesionales de la salud mental y física. Además, exigimos la separación efectiva del estado y la iglesia, educación laica no sexista ni heteronormada, educación sexual con perspectiva de género en todos los liceos y universidades, y la entrega de anticonceptivos de calidad gratuitos en los liceos, universidades y hospitales.
Y finalmente, hacemos un llamado a todas las participantes del I Encuentro de Mujeres y Diversidad Sexual organizado en Santiago, a organizarnos en conjunto y con mayor fuerza por un derecho tal fundamental como el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, sexualidad y reproducción.
¡Vamos por la conquista efectiva del derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito! |