Como cada 11 de septiembre, Día Nacional, los catalanes se movilizan por un proceso independentista de las 5 ciudades de la región catalana. Según diferentes cálculos, hubo entre 900 mil y 1,5 millones de personas, a pesar de que las autoridades desarrollaron movilizaciones descentralizadas en cada una de las ciudades.
Los organizadores le solicitaban a Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, que “ponga las urnas” ante tantas idas y vueltas de las autoridades catalanas para llamar a un referéndum, hecho que llevó a que la manifestación de este año, si bien masiva, es menor a la de años anteriores.
El Presidente planteó que “Insistiremos tantas veces como haga falta para que haya la posibilidad de hacer lo que se hizo en Escocia”. Sin embargo, se escuda en que el Gobierno nacional no quiere pactar nada. Y, modera su lenguaje diciendo que este curso será el de la “pre-independencia”, algo así como un “punto intermedio” entre ser independientes y no serlo. Curioso.
"Entramos en la etapa final. La actitud del gobierno español no va a frenar el compromiso que adquirimos ante los ciudadanos. En junio a más tardar nos situaremos en el momento crítico en el que los catalanes tendrán que validar el rumbo que tomamos", dijo Puigdemont ante la prensa en Salt, ciudad donde participó de la jornada.
El Presidente también habló de una posible convocatoria a elecciones autonómicas que a la vez serán un plebiscito para el otoño boreal de 2017. Sin embargo, no es la primera vez que plantea convocar a un referéndum, y luego no lo hace, cuestión que profundiza el cansancio del pueblo catalán.
En los hechos, las autoridades lo que quieren es limitar la participación de la gente en las calles y, como mucho, que se movilice cada 11S.
Al rol dilatorio del gobierno catalán, se suma la responsabilidad directa del gobierno central español, ya sea del Partido Popular o del PSOE, que pondrán todos los palos en la rueda posibles para que los catalanes puedan decidir sobre su futuro.
Es claro que luego de 5 años de la gran concentración que reclamó un referéndum, en julio de 2010, el pueblo catalán continúa firme para luchar por su autodeterminación.
Pero por ahora, Juntos por el Sí, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium, son los partidos que van dirigiendo el proceso a donde quieren. Pero la paciencia comienza a acabarse. Los próximos meses seguramente nos traerán muchas novedades en el proceso catalán. |