El año decisivo de la reforma educacional
Desde inicios de este año veíamos a un gobierno debilitado que planteaba un proyecto de reforma a la educación superior realizado a espaldas del movimiento estudiantil y que no contenía nuestras demandas históricas. Cuando se nos presenta como reforma propiamente tal, evidenciamos que la mayoría de los puntos no tienen respuesta satisfactoria e incluso algunos puntos ni siquiera son nombrados como por ejemplo, el subcontrato y la demanda por una educación no sexista. Es por esto, que como universidad decidimos movilizarnos y paralizar nuestras actividades académicas, para así demostrar un rechazo a la reforma y pedir su retiro inmediato. Si realmente queríamos cambiar nuestra educación no podíamos legitimar una reforma que perpetuaba la educación de mercado.
Como UPLA salimos a la primera marcha de manera masiva dando cuenta de nuestro rechazo a la falsa gratuidad planteada por el gobierno. Al correr los días pudimos ver que fueron propuestas de base, de asambleas de carrera, de coordinaciones, las que ayudaban a revitalizar constantemente la movilización en la universidad y a nivel regional plantear un panorama. Cuando se inicia el proceso de movilización el zonal V no tuvo ninguna política para aunar estas iniciativas.
En la UPLA dentro de la paralización se comenzaron a cuestionar ciertos elementos que son parte del paradigma neoliberal de la educación, en el ámbito académico, la innovación curricular y en el ámbito institucional, como llevar a cabo la triestamentalidad de hecho en todas las facultades. En ambos aspectos se avanza parcialmente, ya que, para darle una salida a la problemática de la nueva malla, se generan asambleas biestamentales que terminan siendo una instancia resolutiva, además en el ámbito triestamental se realiza un avance en la Facultad de Artes y Ciencias Sociales.
De igual manera que los puntos anteriormente planteados, se comienza a cuestionar con mucha fuerza las lógicas sexistas del sistema educativo, a propósito de los múltiples casos de acoso dentro de la universidades, en el proceso de movilización se levantó una comisión triestamental para ver cómo enfrentarlos y trabajar en un nuevo protocolo contra el acoso sexual en la universidad.
Un punto de inflexión
Cuando la reforma es ingresada al congreso entramos en un punto de inflexión del movimiento; la reforma no contenía nuestros puntos estructurales, cualquier modificación que se le pudiera hacer en el congreso era puntual ya que las indicaciones estructurales de un proyecto requieren el retiro del mismo. ¿Qué hacíamos? ¿A que podíamos apostar? Desde ese momento como ACR planteamos que había que apostar por proyectar el conflicto estudiantil más allá de este gobierno, mantener la vitalidad del movimiento estudiantil contraponiéndole nuestro pliego de demandas al gobierno, que todo el país sepa cuáles son los pilares de la educación que quieren los estudiantes: Educación gratuita 100% por el Estado, Co- gobierno triestamental, fin a la PSU y al subcontrato, educación no sexista son algunas de las demandas que debimos haber puesto al centro. Aprovechar que estamos frente a un gobierno que tiene la más baja aprobación desde el retorno a la democracia.
Había que instalar una idea clara: si el parlamento no nos da la educación que queremos, esa educación la vamos a conquistar en cada una de nuestras universidades levantando un proceso de reforma universitaria para poner la educación al servicio de nuestras necesidades, las de los trabajadores y pobres, que la CONFECH hiciese un llamado a iniciar este proceso. ¿Y en la política nacional? Defender nuestro petitorio y exigir el retiro inmediato del proyecto relacionándonos con el parlamento únicamente para denunciar los ejes estructurales deficientes del proyecto.
Apenas ingreso el proyecto en el congreso la táctica debía cambiar. Los estudiantes tenemos que pelear algo que podamos ganar ¿En cuántas universidades se abrieron procesos de claustro triestamental? ¿En cuántas se comienza por primera vez en la historia a elegir delegados estudiantiles a los órganos resolutivos? Estos procesos había que intensificarlos y ganarlos. En nuestra universidad lo vemos de cerca, tenemos un estatuto triestamental votado por funcionarios, profesores y estudiantes y aun no entra en vigencia. No hay motivos, si esto se gana en la UPLA queda como precedente para todas las universidades. Estas peleas se debían fortalecer y quedar como precedentes.
La discusión sobre la incidencia parlamentaria
Pero lo que sucedió fue lo contrario. Nos intentaron de convencer durante más de 2 semanas que nuestra táctica central debía ser “incidir” en la reforma , plantear aspectos puntuales en el debate parlamentario, un parlamento con poca aprobación y que además ni siquiera es posible hacer cambios estructurales. Las JJCC y la Izquierda Autónoma tuvieron esta política.
Recordar la plenaria Confech de Valparaíso, en donde se develan posiciones con respecto al incidir en el parlamento o retirar la reforma de este, al no salir la política de la incidencia plenamente estas mismas organizaciones tuvieron una actitud desorganizadora: aplazaron plenarias y cancelaban marchas a última hora. ¿Esto confundía las cosas o las aclaraba?
Este año se dio una cuestión particular y fue que hubo baja participación en los paros, aunque en las marchas seguíamos siendo miles. El apoyo era pasivo. Hay que reconocer este elemento pero no naturalizar que esto se intensifico con la política confusa del CONFECH debatiendo por 3 semanas si “incidir” o no en el parlamento, aplazando convocatorias y cancelando algunas a última hora.
El “mea culpa” de las direcciones CONFECH
Como ACR, sabemos que este tipo de accionar término desgastando al movimiento estudiantil y término dándole aire al gobierno. Hoy día los dirigentes de la Izquierda Autónoma, JJCC y RD se hacen un mea culpa culpando a los mismos estudiantes, que la violencia fue el problema, que los sectores radicales fueron el problema. Que la CONFECH debió salir a repudiar los hechos sucedidos en la Alberto Hurtado. No los desencadenados por la policía y el rector, si no la que impulsaron los estudiantes. Con este mea culpa estos dirigentes del CONFECH reproducen el mismo discurso de los medios de comunicación empresariales y el discurso que quiere instalar el gobierno para cambiar el foco de la discusión.
Lo que se debería denunciar es la violencia de este gobierno, el que tiene miles de estudiantes expulsados, el que nos reprime en las manifestaciones, el que no escucha nuestras demandas. Nos parece inaceptable que organizaciones como la UNE en la declaración de Carlos Vergara presidente FEUV salga a repudiar “la violencia” reproduciendo el mismo discurso del gobierno, esto a nosotros como UPLA nos pega directamente ya que en nuestra universidad también hay persecución política y creemos que lo que hay que fomentar en el movimiento estudiantil es la solidaridad. Retomar fuerzas para realmente conquistar nuestras demandas.
La Mesa Interina 2016 elegida en el proceso de movilización intento debelar estas prácticas al interior del CONFECH, llevando la postura de la Upla a estas instancias dejando en evidencia estos elementos.
Hay que retomar fuerzas
El panorama en la UPLA a pesar de la carga académica debe orientarnos a mantener y fortalecer el trabajo que se hizo en la universidad: conquistar la triestamentalidad de hecho comenzando en las facultades que eligen decano este semestre: Humanidades, Sociales, Artes e ingeniería, articularnos con los funcionarios y docentes en espacios triestamentales. Para esto participar y fortalecer la comisión democratización es fundamental, hacemos un llamado a sumarse a este trabajo.
Por otro lado levantar el protocolo triestamental contra el acoso fortaleciendo las organizaciones feministas y disidentes sexuales, comisiones de derechos de la mujer, entre otros espacios que se levantaron este año.
Además el segundo semestre estaremos en pleno congreso de estatutos orgánicos del estamento estudiantil ¿Qué orgánica es la que mejor nos puede representar? ¿Porque la mesa triestamental no está contemplada en nuestros estatutos? El último referéndum de estatutos del estamento estudiantil se realizó hace 6 años. Debemos preparar estos debates con el objetivo de retomar fuerzas, fortalecer la participación y organización estudiantil en la UPLA. |