En la última declaración jurada de su patrimonio, la primera como presidente de la Nación, Macri declaró como inmuebles cuatro terrenos. Entre ellos se encuentra uno en la provincia de Salta, en el departamento Rivadavia, identificado como finca Pluma del Pato, que está situado en la localidad de Coronel Solá.
Según el Presidente expuso ante la Oficina Anticorrupción, el predio tendría una extensión de 373 hectáreas y un valor fiscal de $ 334.364,10. Sin embargo, el sitio Chequeado.com informó que el campo comprado por Macri, junto con varios socios, a mediados del año pasado tiene una superficie cinco veces mayor, de 1997 hectáreas.
Te puede interesar: Crisis en Morillo: el norte oscuro de Urtubey
Desde la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia justificaron el hecho diciendo que fue un error del sistema. Pero este “olvido” muestra, en concreto, cómo vive esta casta política y deja a la luz una vez más, la relación societaria entre Mauricio Macri y su amigo, el empresario Nicolás “Nicky” Caputo.
Negocios entre más amigos
El intendente de la localidad de Coronel Solá, del norte salteño, se llama Miguel Atta Gerala. Don Atta gobierna, con algunas interrupciones, desde la dictadura, siempre como parte del PJ. Son muy conocidos los negocios con tierras, desmontes y trabajo esclavo que tanto él como su familia llevan adelante. Por eso, con Mauricio Macri, los Gerala se deben haber entendido enseguida.
Como muestra, la primera dama, Juliana Awada, junto a su hermano Daniel, recientemente testigo de la boda del año entre el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey e Isabel Macedo, acumulan desde hace años múltiples denuncias por la situación de los talleres clandestinos que tercerizan para su firma Cheeky, donde se explota trabajo esclavo. |