Las declaraciones del máximo representante de la Iglesia católica, Jorge Mario Bergoglio a favorecido la posición de sectores de derecha, que han movilizado a sus bases contra el matrimonio igualitario a nivel nacional en México.
En una reciente nota de Proceso se pone de manifiesto que el actual representante del Frente Nacional por la Familia, Rodrigo Iván Cortés Jiménez, buscó el respaldo directo del máximo jerarca en el Vaticano para cabildear la permanencia del llamado a “defender la familia natural” y sus acciones con el apoyo de obispos y representantes religiosos.
La respuesta que relata la nota es contundente: “Bergoglio lanzó la frase -’Salgan a las calles y hagan un lío en defensa de la familia’, luego de revisar rápidamente los documentos que entregó Cortés Jiménez, donde se daba cuenta de las marchas multitudinarias de laicos católicos contra la iniciativa de Peña Nieto para legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo”, como parte de las medidas para contrarrestar el desprestigio de su gobierno.
Ante este panorama, salta a la luz la rapidez con la que la Iglesia católica decide actuar para apoyar a los sectores que han dejado clara su posición contra la comunidad de la diversidad sexual, cercenando sus derechos y exponiendo la capacidad para ’movilizar’ a los sectores más reaccionarios ligados a partidos políticos como el Partido Acción Nacional (PAN).
Mientras los miembros de la Iglesia católica sepultan y tratar de esconder los escandalosos casos sobre pederastia, protegiendo a cardenales, obispos y sacerdotes en todo el mundo –y que en México, llevó al actual cardenal Norberto Rivera a declarar que “Dios ya perdonó a los sacerdotes pederastas”-, el jefe del Vaticano, Bergoglio, actúa rápidamente cuando se trata de restringir y atacar los derechos de quienes siempre han sido señalados, perseguidos y castigados.
Pero en México, además del ataque contra los derechos de la comunidad sexodiversa, es también el ataque permanente del régimen mexicano junto a los actuales partidos políticos patronales y sus instituciones, como la iglesia católica, vienen implementando contra los derechos y conquistas del conjunto del pueblo trabajador, así como el de millones de mujeres por aborto legal, libre y seguro en todo el país.
Frente al plan anunciado por el Vaticano y por sus portavoces del Frente Nacional por la Familia de dar continuidad a las movilizaciones contra el matrimonio igualitario, necesitamos impulsar un gran movimiento independiente de mujeres, de la comunidad LGBTTI y del conjunto de las y los trabajadores en las calles, que termine con la homofobia que deja miles de crímenes de odio en el país y por conquistar el conjunto de demandas y reivindicaciones de la comunidad sexodiversa. |