Las ventajas de ser teleoperador son muy pocas, creo que aparte de saber que no permaneces mucho tiempo en el paro, no hay ninguna más.
Es un trabajo poco valorado por nuestros superiores y defenestrado por los clientes. Las empresas para las que trabajamos, en general, no se preocupan de ponérnoslo fácil, es más, lo más común es que debas repetir varias veces una misma gestión porque así lo manda la operativa.
Desde el momento de entrar, por supuesto, los gestores tienen que estar correctamente conectados a la hora justa, habiendo abierto varios aplicativos con "logins" y contraseñas, correos, programas, haber firmado (indicas tu “login” 16 veces cada jornada y tenemos que acabar firmando en un papelito), rezar por que el ordenador en cuestión funcione, se abra correctamente, no se cuelgue y después.... ¡que funcionen los cascos!
¿No os parece absolutamente increíble que cualquier empresa de telemarketing tenga siempre cascos antiguos y rotos?. ¡Por favor! Nos complican el trabajo con equipos obsoletos exigiéndonos unos objetivos que se ponen al día continuamente.
Realizamos la misma gestión por duplicado por no tener una opción de volcado de datos correcta, leemos argumentarios de fotocopias, tipificamos las llamadas 20 veces; pero eso sí... ¡Agilizando!, No sobrepasemos el bendito TMO (tiempo medio operativo).
Recibe bien al cliente, ten excelencia telefónica, que tu operativa sea impecable, tipifica, retipifica y a veces, incluso apunta la gestión y/o venta en un papel, y todo eso, en 5 minutos, por un sueldo miserable y ninguna valoración.
Las cosas tienen que cambiar, tenemos que hacerlas cambiar. Ganan o se ahorran millonadas por nuestro trabajo, justo es que empiece a ser distribuido a quien lo suda: ¡Nosotros! |