La explosión se produjo a las 11.30 (hora local) en la mina de Jinshangou en la ciudad de Laisu, en el distrito de Yongchuan, al suroeste del país, cuando 35 mineros trabajaban en las galerías.
Dos de ellos pudieron escapar a tiempo y el resto quedaron atrapados. Más de dos centenares de bomberos, agentes de policía y trabajadores de la mina expertos en rescate buscan a los atrapados, mientras las autoridades han ordenado al resto de minas de la municipalidad que detengan sus operaciones y se sometan a controles de seguridad.
China tiene la industria de minería a cielo abierto más grande del mundo y también las peores estadísticas sobre muertes laborales: representa el 80% de las muertes de mineros de todo el mundo. La inseguridad en algunas minas es una de las denuncias más frecuentes en China, con 171 fallecidos en accidentes en 45 minas de carbón el pasado año, según cifras de la Administración Nacional de Energía.
Sin embargo, hubo años, como el 2004, donde murieron más de 6000 minero y más de 2000 en 2007. Aunque en los últimos años disminuyó el número de muertes obreras, continúan trabajando en condiciones de alta peligrosidad y casi sin medidas de seguridad, lo que lleva a que un minero chino tenga 100 veces más probabilidades de morir en la mina que un par norteamericano.
Ante el exceso de capacidad de la industria, sobre todo de la del carbón y el acero, China se ha propuesto cerrar este año más de 1.000 minas de carbón obsoletas, con una producción total de 60 millones de toneladas.
No obstante, muchos accidentes en el país se producen en yacimientos que operan ilegalmente y que no cuentan con las medidas de seguridad más básicas, y que siguen operando pese al plan de Pekín de reducir la producción de carbón. |