En la tarde del pasado miércoles 2, parte de la directiva del SMATA Bahía Blanca fue atacada por un grupo de personas que, con palos, fueron directamente a agredirlos cuando los dirigentes gremiales se acercaban al predio de su sindicato, en la ruta que une Bahía Blanca con Punta Alta. De los enfrentamientos, el Secretario Adjunto del sindicato, Daniel Siebenhar, salió con lesiones de consideración cerca de un ojo, debiendo ser atendido en un hospital.
El Secretario General del SMATA Bahía Blanca es Carlos Moreno Salas, hombre que ha dirigido la Secretaría local del Ministerio de Trabajo en época kirchnerista. Él mismo señaló en distintos medios periodísticos que estos hechos fueron una emboscada perpetrada por el Sindicato de Obreros de Estaciones de Servicio (SOESGYPE), que dirige a nivel nacional Carlos Acuña, capitoste del actual triunvirato de la CGT.
La pelea tiene que ver con el encuadramiento de los y las playeras de estaciones de servicio. En la ciudad, el SMATA comparte el encuadramiento por convenio de los y las trabajadoras de este rubro junto con el sindicato petrolero. Por otro lado, según denuncia el propio Moreno Salas, el SOESGYPE no tiene jurisdicción por fuera de lo que es Capital Federal.
Dirigentes de una de las dos CGT local, como Humberto Monteros de la UOCRA, salieron a denunciar este ataque como “mafioso” y que “nada tiene que ver con la defensa de los trabajadores”. Quien habla, lo hace desde el sector de la CGT que no le prestó funcionarios al intendente macrista Héctor Gay, pero sí lo había hecho con los anteriores intendentes del FpV-sciolismo.
A no dudarlo, este enfrentamiento no tiene nada que ver con la realidad que viven centenares de trabajadores y trabajadores en las estaciones de servicio de la ciudad. En primer lugar, no existe ningún proceso asambleario para definir en qué sindicato quieren afiliarse; y ningún sindicato impulsaría semejante “locura”. Esto explica los métodos patoteriles del SOESGYPE, quienes por arriba, y con métodos propios de una burocracia corrompida, quieren imponer su encuadramiento.
Pero también dice mucho del SMATA: en la ciudad, los de mayor antigüedad que trabajan por ejemplo en lo que era la red OPESSA de YPF, están sindicalizados en el sindicato petroleros, con mejores sueldos y conquistas. Esto quiere decir que si estás por SMATA, estás en un convenio a la baja.
Se trata de trabajar en tres turnos rotativos, laburando los domingos, feriados, las fiestas de fin de año, realizando trabajos como la descarga de combustible sin categorización; con miserables materas de descanso. De esto viven los empresarios de las estaciones de servicio, lucran sin parar con las naftas y así tiene a sus trabajadores.
Y si los trabajadores quieren organizarse para votar delegados, en la época en que Moreno Salas aportaba como funcionario al kirchnerismo, primero debían esconderse del propio Ministerio de Trabajo. Ni hablar entonces de un proceso democrático por parte de los trabajadores para elegir la afiliación sindical que mejor les convenga.
Hoy con el macrismo, quien aporta funcionarios es la otra pata de la CGT, con Empleados de Comercio a la cabeza. Eso no impide que unos y otros aparezcan “juntos y unidos” el 17 de Octubre. Claro está que la pelea entre dirigentes sindicales es por la “caja”. Los y las playeras de estaciones de servicio, las cajeras, los serenos, los del lubricentro, los efectivos y los de agencia; todos ellos son convidados de piedra en esta pelea. |