Se trata de un bastión históricamente demócrata, ya que 90% de los votantes se registraron a través de ese partido. Así es que se espera, sin sorpresas, el triunfo de Hillary Clinton, que asegurará los 29 votos electorales de Nueva York.
Aun así, decenas de miles de personas concurrieron a votar impulsadas ante todo por su repulsión a Donald Trump.
El candidato republicano, según Carl Roberts, afroamericano de 33 años, es “racista y sexista”, y su triunfo implicaría que los derechos de las mujeres en Estados Unidos retrocederían a la década de 1950.
“Pese a los candidatos que tenemos creo que es importante votar. Y aunque yo no estoy entusiasmado con ninguna de las dos principales opciones, prefiero votar por una candidata mañosa que por alguien que culpa a las minorías de todo lo que pasa en el país”, afirmó el hombre.
Por su parte, Pearl Weston, afroamericana de 77 años, declaró que fue a votar como una forma de protestar por todas las cosas que Trump “ha dicho y hecho”, también para tener la oportunidad de participar en un evento histórico.
Por su parte, Isabel Vázquez, inmigrante colombiana que reside con sus hijos en el este de Harlem, concurrió a emitir su voto para “hacer sentir la voz latina” y para detener “todas las idioteces que ha dicho Trump”.
Es así que en Nueva York todo apunta a que obtenga la victoria la candidata demócrata.
Sin embargo, Hillary Clinton, a pesar de captar una parte del voto anti Trump, está muy lejos enamorar al electorado.
Los latinos y afroamericanos porque durante las últimas administraciones demócratas sufrieron la violencia policial y las deportaciones. Las mujeres porque a pesar de repudiar la misoginia descarnada de Trump, no ven una aliada en Hillary, sino una política que es parte del establishment. Y la juventud porque, sitien, generó ilusiones en Sanders, no está dispuesta a depositar su futuro en manos de aquellos que han dirigido al país en las últimas décadas y han hipotecado su futuro.
Sea como sea, de ganar Hillary, quedará a una significativa estrecha distancia de su oponente, lo cual augura un gobierno profundamente deslegitimado. |