Desde principio de año que desde el Ministerio de Seguridad manejado por Patricia Bullrich vienen intentando avanzar con una política represiva contra las manifestaciones sociales que se vienen dando contra la política de ajuste del gobierno.
En un primer momento crearon el famoso “protocolo antipiquetes”, que sin embargo por la fuerza de la movilización se vieron dificultados de poder aplicar.
Ahora, y ante perspectivas económicas cada vez menos alentadoras, vienen buscando reforzar esta política para buscar frenar el descontento que seguramente tenga su expresión en las calles.
Ante esta situación, Macri le pidió a Rodriguez Larreta que pongan un freno a los cortes de calle: “La gente tiene razón. En la Capital Federal, que es el epicentro de los piquetes, le he dicho (a Rodríguez Larreta) que los ciudadanos en 2017 esperan un comportamiento distinto del Gobierno de la Ciudad, esperan un límite distinto”, remarcó esto aprovechando la creación de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, producto de la fusión de las policías Federal y Metropolitana en el ámbito de la Ciudad.
Larreta, a tono con la política de Cambiemos expresó: “Coincido totalmente con lo que dijo el Presidente. Venimos hablando con él y con Patricia (Bullrich) desde hace meses para coordinar esfuerzos para mejorar la seguridad de la gente en la Ciudad y también el orden público”.
Para esto, fuentes del Gobierno Porteño daban a entender que quieren comenzar por desalojar los cortes mas pequeños, para luego ir avanzando progresivamente en los que cuentan con mayor cantidad de manifestantes. Contarán para esto con 250 miembros de la infantería y 150 de la policía montada.
Ante esta situación represiva y de control social que buscan generar desde el Gobierno Nacional la única perspectiva posible para los trabajadores y todos aquellos que se dispongan a enfrentar el ajuste es redoblar la organización. |