El movimiento de lucha en Conicet, iniciado como respuesta a los recortes presupuestarios, y que llegó a su máximo al conocerse los despidos de 500 trabajadores, encontró el pasado jueves una forma de canalizar el proceso iniciado por las asambleas que surgieron en todo el país.
Este movimiento logró el pasado 23 de diciembre evitar el despido de los investigadores que habían obtenido dictamen favorable para su ingreso, mediante medidas como la toma pacífica de la sede del Ministerio de Ciencia y Técnica en la ciudad de Buenos Aires y la toma de decenas de Centros Científico Tecnológicos y otras reparticiones en el interior del país.
La participación masiva de cientos de trabajadores, muchos de ellos becarios o investigadores jóvenes que por primera vez se involucran en procesos de lucha, continuó en Córdoba con la presencia de más de 200 participantes, provenientes de asambleas de todo el país y de organizaciones como Jóvenes Científicos Precarizados, Científicos y Universitarios Autoconvocados y delegaciones de ATE Conicet. La reunión recibió además adhesiones de trabajadores del sector científico y tecnológico que no pudieron asistir pero enviaron comunicados y el apoyo de más de 50 organizaciones y personalidades públicas.
Una primera ronda de oradores sirvió para interiorizarse sobre el estado actual de los diversos espacios organizados en diferentes regiones del país y para debatir diferentes lecturas sobre el acuerdo alcanzado la semana pasada entre las autoridades del Ministerio de Ciencia. Si bien este acuerdo constituye un punto de apoyo para preparar la lucha por el ingreso efectivo de los investigadores al Conicet, había sido ampliamente rechazado por muchas asambleas, por haber sido firmado sin esperar su mandato. Situaciones de precarización laboral también se dieron a conocer en esta instancia, como la de los becarios del Cedit Misiones, que se encuentra hace seis meses sin cobrar sus salarios.
En un segundo bloque se escucharon propuestas para continuar y profundizar la lucha. En este sentido, la mayoría de los oradores reflejaron que la mayor conquista de este proceso fueron las asambleas masivas y los mandatos de base y expresaron la necesidad de lograr una articulación nacional de estos procesos, posiblemente mediante nuevas acciones el próximo 4 de febrero.
La comisión organizadora de Córdoba quedó encargada de sistematizar estas propuestas y enviarlas para su consideración a las diferentes asambleas del país, para que mediante el voto democrático en asamblea se decida la forma de continuar con un plan de lucha.
Finalmente, lejos de la imagen del científico aislado de los problemas de la sociedad, los participantes de la reunión mostraron estar al tanto de las luchas que se desarrollaban en ese mismo día, y manifestaron su apoyo a los trabajadores de la educación amenazados por una ola de despidos masivos, a los trabajadores de la salud de la provincia de Buenos Aires, a los becarios del Cedit Misiones a quienes se adeudan sus salarios, y manifestaron su repudio a la represión contra manifestantes en Mar del Plata y al veto presidencial a la ley de expropiación del Hotel Bauen.
Reproducimos el comunicado de la Primera Reunión Nacional de Trabajadorxs de Ciencia y Técnica.
30 Diciembre 2016 by La Izquierda Diario on Scribd
|