Por medio de un mensaje desde la residencia oficial de los Pinos, Enrique Peña Nieto anunció los principios y objetivos que guiarán la negociación con la administración entrante en Estados Unidos. Economía y migración, los temas clave.
Por medio de un mensaje desde la residencia oficial de los Pinos, Enrique Peña Nieto anunció los principios y objetivos que guiarán la negociación con la administración entrante en Estados Unidos.
Su pronunciamiento comenzó con una mención a los importantes cambios de paradigma a nivel mundial que se han suscitado desde la crisis de 2008, tanto sociales como económicos.
El cambio en la administración en Estados Unidos, dijo, impacta profundamente a México, por lo que es necesario "delinear la política exterior que seguirá México en los próximos dos años". Peña Nieto aseguró que esta política tendrá que estar regida por "principios básicos" que apuntaran a consolidar bases de mayor certidumbre para México en la relación con el gigante del norte, la cual, aseguró, entró en una "nueva etapa".
Entre los elementos que mencionó Peña Nieto que deben ser considerados para "posicionar mejor a México", se encuentra la necesidad de "fortalecer presencia de México en el mundo", por medio de la diversificación de vínculos políticos, comerciales, de inversión y cooperación.
En relaciones exteriores "una agenda pragmática y oportuna"
En su mensaje, Peña Nieto aseguró que si bien el intercambio económico de México está concentrado en la relación con EU, los nuevos momentos permitían pensar en el aprovechamiento de la "posición privilegiada" que convierte a México en un puente natural entre regiones. Habló de ampliar el destino de las exportaciones, profundizar el diálogo con sectores clave y el fortalecimiento de las relaciones con distintas regiones del mundo, por medio de una agenda "pragmática y oportuna".
Con respecto a la relación de México con países de América Latina, Peña Nieto adelantó que comenzarían a establecerse acuerdos con un mayor sentido estratégico. Guatemala, Honduras y el Salvador, dijo, son países con quienes México tiene que atender retos comunes, como el desarrollo de la paz, la migración y el respeto a los derechos humanos de los migrantes, a quienes Peña Nieto se refirió como "agentes de cambio, prosperidad y desarrollo".
En torno a la relación con países como Chile, Colombia, Peró, Argentina y Brasil, Peña Nieto aseguró que las negociaciones y discusiones con esos países ofrecen oportunidades de ampliar el comercio.
Con respeto a Europa, Peña dijo que estaba pendiente la construcción de un acuerdo global que modernice el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, así como del Tratado de Asociación Europea de Libre Comercio. Con respecto al Reino Unido, dijo que "México está listo para entablar relaciones profundas", una vez que se consolide la salida de este país de la Unión Europea.
Sobre Asia, dijo que está pendiente la revisión del TPP, mientras que señaló que en Medio Oriente y el África los retos son en torno a la consolidación de la presencia política de México en esas regiones.
Peña abordó el lugar que ocupa México en discusiones de corte internacional en escenarios como la ONU, tales como migración, drogas y comercio de armas.
Ante el cambio de visión de Estados Unidos, dijo, es necesario hacer un "diagnóstico objetivo". "Ni confrontación ni sumisión. Diálogo y negociación es la solución", sentenció.
Así, anunció los cinco principios que regirían las negociaciones con Estados Unidos:
Respeto con dignida y firmeza de la soberanía nacional.
Respeto mutuo al estado de derecho, a las leyes de México y de EU.
Visión propositiva, que busquen generar una relación ganar-ganar. Con soluciones pragmáticas, consientes de la nueva realidad.
Integración de norteamérica, en torno al TLCAN, para explotar el dinamismo y competitividad de México, Canadá y Estados Unidos.
Negociación integral que aborde comercio, seguridad, frontera, tráfico ilegal de drogas, armas y efectivo.
Aseguró que el éxito de las negociaciones depende de fijarse objetivos, los cuales enumeró de la siguiente manera:
Compromiso del gobierno de EU para respetar derechos a migrantes mexicanos.
Cualquier proceso de repatriación debe sea ordenado y coordinado y que protocolos se mantengan y mejoren. Mencionó que en años anteriores se realizaron 3 millones de deportaciones "ordenadas" gracias a protocolos conjuntos.
Desarrollo de hemisferio es responsabilidad compartida, es necesario promover desarrollo de países centroamericanos.
Asegurar libre flujo de remesas de migrantes mexicanos que viven en EU, no encarecimiento de su envío.
Gobierno de EU debe asumir trabajo responsable para detener flujo de armas y dinero ilegal.
Preservación de TLCAN. El intercambio comercial debe estar exento de aranceles.
Modernización de marco comercial que permita la inclusuión de telecomunicación, energía y comercio electrónico.
Cualquier nuevo acuerdo con EU debe traducirse en mejoras a la productividad.
Protección de flujo de inversiones hacia México, búsqueda de acuerdos que den certidumbre, defensa de inversiones nacionales y entranjeras.
México no cree en los muros , cree en los puentes. Frontera debe ser mejor espacio de convivencia. Sugirió realizar inversión en infraestructura fronteriza para reducir tiempos de espera y fortalecer comercio.
Peña Nieto finalizó su mensaje asegurando que el éxito de las negociaciones depende del respaldo que institucional y empresarial, así como de otros actores sociales, que respalden estas propuestas. En ese sentido, informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores estrecharía su relación con el Senado de la República, único organismo con capacidad de discutir política exterior propuesta desde el ejecutivo.
La reivindicación del proceso de deportaciones llevado a cabo por las administraciones de Obama -que separó a cientos de familias y significó la pérdida de empleos y bienes para tres millones de trabajadores migrantes- deja claro que Peña Nieto negociará los ritmos, pero no tiene ninguna intención de frenarlas.
A su vez, la inclusión a la productividad entre los objetivos de la renegociación del TLC, evidencia que se viene un aumento de la explotación para la clase trabajadora, que ha visto en los últimos años una mayor degradación de sus condiciones laborales a partir de la aplicación de la reforma laboral que legalizó la subcontratación.