El megavatio hora (MWh) se sitúa hoy miércoles en una media de 91,88 euros, lo que supone un aumento del 4,5% respecto al martes pasado.
A las 21:00 horas de esta noche el megavatio por hora ascenderá a 101,99 euros, por lo que será la franja horaria con un mayor incremento. Además, está previsto que a lo largo de todo el día afecte a más de 12 millones de usuarios que funcionan a través de la tarifa regulada del precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC) y los que tienen contador inteligente pagarán más de 10 céntimos por kilovatio durante la franja horaria comprendida entre las 20:00 y las 22:00 horas.
Esta nueva subida supera el incremento del viernes pasado, cuando llegó a elevarse a los 88 euros por MWh, todo ello en plena ola de frio siberiana, con lo que las eléctricas siguen haciendo su agosto.
Para encontrar unos precios a este nivel hay que remontarse a diciembre de 2013, cuando más arreciaba la crisis económica en el Estado español y la tarifa de luz alcanzó los 91,89 euros. En ese momento el Gobierno sustituyó el anterior modelo por el actual. Un sistema vinculado, como vemos, al precio de cada hora según el mercado.
Una de las razones por la cual se atribuye esta nueva subida es el encarecimiento de los combustibles fósiles, en especial por la cancelación de suministros de gas a Europa por parte de Argelia.
Por su parte, desde el Ministerio de Energía y Turismo se ha limitado a manifestar su intención de obligar a presentar ofertas a las empresas mayoritarias de gas. Y como medida estrella, el ministro Álvaro Nadal ha anunciado la creación de la figura de un “creador de mercado” a través de una empresa adjudicataria. Una empresa sueca, Gunvor, que por su parte tiene fuertes lazos con las milmillonarias compañías de gas rusas y aparece en varios paraísos fiscales. Nada más y nada menos.
Marx y Engels escribían en 1848 que el gobierno del Estado no es más que la junta que administra los negocios comunes de la clase burguesa. Una definición que se ajusta a la realidad hoy más que nunca.
A las más que tibias medidas que quiere aplicar el Gobierno, por decirlo de alguna manera, para frenar las drásticas subidas de luz, hay que sumarle la negativa del PP, con el apoyo de PSOE y C’s, a la propuesta de Unidos Podemos para que el presidente de Gas Natural compareciera a dar explicaciones sobre un corte de luz que acabó con la vida de una anciana.
Esta es, sin duda, una de las principales funciones de cualquier gobierno capitalista, proteger los intereses de las grandes compañías y la banca. Legislar para que empresarios y banqueros no tengan que responder por sus tropelías.
Sin ir más lejos, las tres grandes empresas españolas del sector eléctrico, ganaron en 2016 un 18% más que en el año anterior y en 2012 amasaron más del doble que las compañías europeas. Por su parte, el Gobierno permite el aumento meteórico del coste de los servicios, hasta más de un 50% tan solo en 2013. Mientras, más de 300.000 hogares ven interrumpido el servicio de agua o se corta la luz a más de un millón y medio de viviendas. Eso sin contar cuantas muertes más puede haber sin contabilizar por los cortes.
Hay que imponerles a las empresas que no puedan efectuar ningún corte, que bajen las tarifas y que planifiquen teniendo en cuenta las necesidades de los barrios pobres. Medidas que son diametralmente opuestas a sus intereses y a los de los gobiernos que los representan.
Por ello, la única salida realista a la especulación energética que se lucra con el bienestar de millones, es desarrollar una profunda movilización social para imponer la nacionalización de todas las grandes empresas eléctricas, bajo control de trabajadores y usuarios, y que los recursos energéticos estén puestos al servicio de la mayoría de la sociedad y no de las ganancias capitalistas. |