Gran revuelo generó la investigación realizada por el medio Ciper Chile, donde se denuncia una directa relación entre la actual senadora y presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, y el presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros del Bío Bío (Asipes), Luis Felipe Moncada, en pleno proceso de discusión y tramitación de la polémica Ley de Pesca.
“Aparentemente están incorporadas todas las indicaciones que nos importaban. De todas maneras pedí aumento de plazo de indicaciones hasta el 15. ¿Crees necesario presentar además la indicación que me mandaste?”, señala un correo eléctrónico que Van Rysselberghe envió en 2014 a Moncada. En ese momento, en el Congreso se estaba discutiendo y tramitando la Ley de Pesca, y coincidentemente la senadora era quien presidía la Comisión de Pesca, jugando un rol importante en el atraso de su envío.
Según la investigación, la Presidenta de la UDI recibió aportes de la Pesquera Camanchaca para su campaña parlamentaria del año 2013, por lo que habría buscado favorecer a las empresas pesqueras con indicaciones que fueron presentadas durante el proceso de la Ley de Pesca. “Asipes la viene financiando a ella desde (la campaña electoral de) el año 2000, cuando llegó a ser alcaldesa de Concepción. En esa campaña, el señor Moncada fue parte del comité de financiamiento para recolectar recursos”, aseguró a Ciper Chile Joel Chávez, quien fue asesor de la senadora.
La Asociación de Industriales Pesqueros del Bío Bío, que agrupa a las empresas Alimentos Marinos, Cannex, Alimentos Mar Profundo, Bahía Coronel, Bío Bío y Congelados Pacífico, Camanchaca, Blumar Seafoods, Landes y Bahía Coronel, también habría financiado “a otras candidaturas parlamentarias, municipales y de consejeros regionales. Algunos de esos dineros se canalizaron a través de la vía legal del Servel, como aportes reservados, y otros se entregaron mediante la utilización de boletas de honorarios ideológicamente falsas”, afirma la investigación.
La senadora, cínicamente, dijo lo mismo que varios políticos financiados por empresarios y que terminan legislando para estos, afirmando así que ella jamás ha sido financiada, de manera irregular, por empresas pesqueras durante su campaña política. “Que me envíen correos no significa que actúe de acuerdo a ellos”, salió planteando en la prensa.
El caso de Jacqueline Van Rysselberghe, además de no ser un hecho aislado, tiene una profunda gravedad, no sólo por el hecho del financiamiento “irregular” a una campaña política- porque podrían “regular” los aportes de empresarios a políticos y estar “todo en orden”- sino porque expresa de manera clara la estrecha relación que mantienen los políticos del régimen burgués con los empresarios.
En términos concretos, la senadora UDI es un ejemplo más de cómo los políticos de Chile Vamos- y también como muchos de la Nueva Mayoría- legislan proyectos que benefician a la clase empresarial, en desmedro del pueblo trabajador y el medio ambiente, tal cual lo demostró la cuestionada Ley de Pesca. Estos políticos nada tienen que ver con las necesidades de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
El pueblo trabajador, los estudiantes y juventud, las mujeres, y todos los sectores oprimidos, como el pueblo Mapuche, hoy más que nunca necesitan ser parte de la construcción de una alternativa política anticapitalista y socialista, de los trabajadores, con total independencia de clase y de los gobiernos corruptos, que se proponga forjar un gobierno de los trabajadores en ruptura con el capitalismo; una fuerza material, de clase, que logre dar salida estructural a las problemáticas que afectan al pueblo, y que se plantee como una opción viable y de transformación radical ante todos los partidos del régimen burgués que buscan mantener esta sociedad tal cual. |