La medida había sido anunciada la semana pasada por el concejal de Personal y Servicios públicos, Alberto Cubero. Se pretendía incluir a estas 14 trabajadoras en la propuesta de plantilla municipal para este año 2017. La aprobación de la misma es un paso previo obligatorio para poder luego aprobar los presupuestos de la ciudad.
Con esta medida ZEC quería cumplir la promesa pública hecha a esas trabajadoras, por el concejal Cubero, de rescatar este servicio público de manos privadas y devolverlo a la gestión pública del ayuntamiento.
Hay que recordar que estamos hablando de unas compañeras que dan un servicio esencial, de atención, información, tramites varios vía telefónica, a la ciudadanía.
Trabajo que realizan desde las 8h de la mañana hasta las 20h de la tarde de lunes a domingo llegando a recibir hasta 1.300 llamadas al día. A pesar de esta dura carga de trabajo, solo cinco o seis trabajan a jornada completa con salarios de alrededor de 800 euros. Además en el último año han tenido que sufrir continuos retrasos en el pago de sus nóminas por parte de la empresa Pyrenalia, la que gestiona el servicio.
De hecho, actualmente, todavía son varios meses de salario los que esta empresa subcontrata les sigue debiendo.
Ante estos hechos, estas compañeras, al final de año pasado realizaron primero un breve encierro en la sala del ayuntamiento de Zaragoza, donde realizan su trabajo y posterior una huelga.
Sus reivindicaciones eran claras: Solución a los problemas antes descritos y la remunicipalización de su servicio. Y en este contexto, y ante todas las trabajadoras, Cubero les hizo la promesa de atender sus demandas.
Chantaje presupuestario del PSOE
Ante esta intención de remunicipalizar el servicio ya, el grupo municipal del PSOE en el ayuntamiento de Zaragoza montó en cólera. Dijo que era una barbaridad jurídica y política, que el servicio iba a salir “más caro” para las arcas públicas, etc. Para ello esgrimía unos supuestos informes jurídicos de la Intervención municipal que le daban la razón, aunque posteriormente se ha demostrado que este organismo dice todo lo contrario. Para esta campaña de manipulación contó por supuesta por todos los medios de comunicación, menos los alternativos, de la ciudad.
Su amenaza estaba clara, o ZEC retiraba su propuesta de incluir a estas 14 trabajadoras en la plantilla municipal de este año, o ellos no apoyarían los presupuestos municipales, ni tan siquiera se sentarían a negociarlos, retirándose de las conversaciones ya iniciadas con ZEC y con CHA.
Con esta decisión, el PSOE, vuelve a hacer un frente común con el PP y Ciudadanos, opuestos, por su supuesto, a esta y a cualquier otro intento de remuncipalización. Esto no nos debe extrañar en absoluto. Lo mismo pasó en la votación hace meses con el servicio de depuración de aguas de la ciudad y pasará con cualquier servicio público que se quiera remuncipalizar.
Promesas rotas y palabras vacías de ZEC
Finalmente, el equipo de gobierno ha cedido al “chantaje”, y el propio alcalde la ciudad, Pedro Santiesteve, anunciaba el pasado lunes la “marcha atrás” en la medida. Él mismo dejaba claro el motivo de esta decisión al afirmar que: "Una vez que hemos dejado claro que esto no va a interferir en la negociación del presupuesto, no nos queda otra más que esperar a que el presupuesto no sea ya objeto de más retrasos".
Dicho y hecho, tras conseguir su objetivo, el PSOE indicó que volvía a sentarse en la mesa negociadora del presupuesto junto con ZEC y CHA (el único grupo por fuera del equipo de gobierno que apoyaba la remunicipalización). Parece incluso que esta misma semana el proyecto inicial podría ser aprobado con el apoyo de los 3 grupos y así pasar al Pleno municipal e iniciar así la fase de debate y enmiendas.
Como vemos una vez más, y ya son muchas, el equipo de gobierno se pliega a las presiones del PSOE, y da marcha atrás. Esto deja pocas esperanzas para el futuro. El propio alcalde lo expresaba así el pasado lunes cuando anunciaba el cambio de postura.
Afirmó que “Zaragoza en Común tiene un contrato suscrito con la ciudadanía para una mejora de la calidad de los puestos de trabajo y por tanto van a proceder a todas las municipalizaciones que se pueda". El hecho de incluir al final la coletilla “que se pueda”, deja claro que van a seguir escudándose, como hasta ahora, en que no tienen la mayoría de concejales del pleno.
Así, basándose en la legalidad y aritmética municipal burguesa, no podemos esperar ningún proceso real de remunicipalización de ningún servicio público. Solo a través de la organización y movilización social y política en la calle conseguiremos imponer estos procesos de recuperan ya de estos servicios públicos que nunca debieron pasar a manos privadas. |