El Govern de Junts pel Sí explicó el procés en Bruselas con el propósito de divulgar la Hoja de ruta catalana. Puigdemont, Junqueras y Romeva explicaron en varios idiomas ante un auditorio completo, aunque con escasa presencia europea. Las más importantes autoridades de Bruselas pasaron completamente del acto.
Las instituciones de la Unión europea no se pronuncian respecto al proceso independentista catalán. Lo tratan, como mucho, como un asunto interno del Estado español. Durante estos años de clamor independentista solo algunos eurodiputados, más bien afines al proceso, se han pronunciado a favor de celebrar el Referéndum. De hecho, el actual presidente Tajani es contrario al proceso independentista catalán.
El Gobierno de Rajoy y los dirigentes populares se encargaron por un lado de de ningunear la Conferencia desde el primer día, y por otro de boicotear la asistencia. Es que la convocatoria los pilló en “fuera de juego” y comenzaron a “apretar teclas” desesperados para restar importancia a la Conferencia realizada en Bruselas.
El portavoz del PP, González Pons, se encargó de enviar un email a todo el Parlamento para tratar de evitar cualquier “apoyo internacional” a la Conferencia. Otro Eurodiputado, Enrique Calvet, pidió al Presidente del Parlamento “que deje de albergar eventos secesionistas o filo terroristas” mezclando agua y aceite.
El mismo Pons también dijo que no servía pagar una sala del Parlamento, que podían organizar la Conferencia en un bar. Xavier Albiol se encargó de denunciar los costes del acto. Por supuesto que no dijo nada de los millones que el PP se llevó con Bárcenas y la trama Gürtel. Y lo más grave fue el delegado del Gobierno español en Catalunya, Enric Millo, que cínicamente aconsejaba no gastar de la Generalitat para invertir más en ambulancias, luego del fallecimiento de una niña que mientras esperaba que llegue una.
Operación chantaje
Si alguien tiene dudas de la operación diálogo, solo basta ver cómo el PP trata al Govern catalán y cómo menospreció la Conferencia. Es que el diálogo de Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría está dirigido a los grandes empresarios para ser la voz cantante de aquellos partidos que están contra el Referéndum (Ciutadans, PPC y PSC).
En una entrevista a Onda Cero el Presidente Mariano Rajoy siguió con su operación diálogo. Como siempre negó cualquier posibilidad de Referéndum. Aunque eso es sabido, nunca se olvida de repetirlo. El periodista Carlos Alsina le preguntó por un régimen fiscal para Catalunya diferenciado y el Presidente ya estaba negando antes de acabar la pregunta y luego le repregunta por un nuevo Estatuto y nuevamente vuelve a negarlo.
De lo único que Rajoy puede hablar es de inversiones. Sin embargo, eso mismo está en cuestión. Las inversiones en Catalunya se redujeron drásticamente a lo largo de su primera legislatura. ¿Qué puede hacernos pensar que eso cambiará en la segunda? En principio, nada. Basta recordar la férrea oposición al corredor mediterráneo, la desinversión de los trenes de cercanías con los retrasos que sufrimos cada día, el ahogo financiero con el que Montoro somete a la Generalitat y etc., etc.
Aunque durante la primera legislatura las inversiones fueron sensiblemente menores que las anteriores: el servicio de Rodalies es un desastre, el ahogamiento de la financiación autonómica por parte de Hacienda, la oposición al Corredor Mediterráneo, la estación de La Sagrera parada, etc. La inversión en Catalunya cayó un 58% durante el Gobierno de Rajoy, mientras la mediana española tuvo una reducción del 36%. Más claro, agua.
Con el Gobierno de Rajoy no habrá diálogo. Menos aun teniendo en cuenta el apoyo que tiene del PSOE y de Ciudadanos. Si Catalunya quiere votar, y eso indica el 80% de la sociedad, tendrá que hacerlo torciéndole el brazo al Gobierno, a la Monarquía y el Régimen del 78. Acabando con esas reaccionarias instituciones, sobre la base de la movilización de trabajadores y el pueblo en las calles, se podrá realizar el Referéndum de autodeterminación y hacer efectivo el mandato popular. |