Un momento clave es la cancelación del viaje a Washington debido al condicionamiento de tener que aceptar el muro sí o sí, para poder dialogar con el presidente estadunidense. Ante esta encrucijada en la que se vieron el presidente Peña Nieto (EPN) y su canciller Videgaray, con su política de ceder ante las demandas de Trump debido al ultimátum de aceptar el decreto del muro fronterizo, aparecieron viejas y conocidas figuras de la política nacional, en los ochentas militantes del sector "nacionalista" del PRI, para aconsejar a EPN.
"A luchar por la libertad, no a implorarla"
Poco antes de la cancelación de la entrevista Trump-Peña del 31 de enero, y a diferencia de Cuauhtémoc Cárdenas, quien había lanzado un llamado a que EPN cancelara el viaje, López Obrador, en su óptica de respaldar a Peña Nieto ante Trump, rechazaba la propuesta de Cárdenas diciendo que el viaje era "una oportunidad para que Enrique Peña con firmeza y dignidad defienda a los migrantes de México y del mundo ". Y al mismo tiempo pedía a EPN “que vaya a Washington a luchar por la libertad, no a implorarla”.
¿EPN luchando por los migrantes de México y del mundo? ¿No será mucho pedirle cuando su gobierno se ha caracterizado por la deportación de miles de migrantes centroamericanos mientras los que logran internarse en el país quedan en el desamparo ante el crimen organizado?
En sus giras de proselitismo, en un mitin celebrado en el pueblo de Tequisquiac, AMLO reafirmó su punto de vista pidiéndole a EPN que “Represente con dignidad a nuestro pueblo y a todos los seres humanos que sueñan con un mundo justo, libre de miserias, sin odios, ni temores. Defienda a los trabajadores migrantes y enarbole el ideal de la fraternidad mundial. Eleve el decoro y la imagen de México”.
¿Cómo enfrentar la situación? En su página oficial vemos un encabezado que dice que AMLO sugiere a EPN que levante una demanda ante la ONU por la construcción del muro, luego de que Trump firmó su decreto para la construcción de esta obra faraónica, (por su longitud de más de tres mil kilómetros). La denuncia sería por violación de derechos humanos y discriminación racial en contra del gobierno de Estados Unidos, explicó.
También avisó que entregará un documento formal a EPN para que se presente dicha demanda ante la ONU de manera inmediata, aunque pensándolo mejor, luego le pidió a EPN que convoque a especialistas de los partidos y la academia para hacer esta tarea. El día de hoy, vía Twitter, AMLO anunció "abriremos en EE.UU. frente cívico contra la xenofobia y seguiremos exigiendo que EPN denuncie a Trump en la ONU por violación a derechos humanos.
"Tan lejos de Dios y tan cerca de Trump"
Porfirio Muñoz Ledo es contundente: México debe demandar a Estados Unidos y al presidente Donald Trump ante el Consejo de Seguridad de la ONU por actos de agresión, aseguró en extensa entrevista a El Universal.
"Lo que acaba de firmar Trump, sobre el muro, es un acto de agresión contra México. Hay amenaza, además, de violación masiva de derechos humanos, actos de restricción de comercio internacional y hay actos de intimidación contra la integridad económica del país. Esto puede conducir a una grave desestabilización económica" y asegura que "México debe asumir que tendrá en adelante la hostilidad del gobierno de Estados Unidos. Ya no somos socios comerciales en un sentido propio, que respetan sus acuerdos. Ya no es un país amigo, sólo es una nación vecina".
¿Y cómo le vamos a hacer? Muñoz Ledo propone que México vaya a denunciar a EE. UU. ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, "el Consejo de Seguridad de la ONU, según el artículo 41, podrá decidir qué medidas —que no impliquen el uso de la fuerza armada— han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, desde la interrupción total o parcial de relaciones económicas, hasta la ruptura de relaciones diplomáticas.
La ONU sigue siendo una cueva de ladrones
Se puede decir que tanto López Obrador como Muñoz Ledo con su salida "institucionalista" de apelar a la autoridad de la ONU pretenden que el descontento existente con el gobierno se conduzca hacia la confianza en organismos internacionales. Descontento que no sólo es por el sometimiento político a Trump, sino también por los gasolinazos, las reformas estructurales, la creciente militarización e impunidad del aparato represivo, como en Ayotzinapa y Tlatlaya, llevándolo al plano de la lucha por la soberanía nacional. Esto se inscribe además en la tendencia de la “casta política” a hablar de unidad nacional y respaldo al presidente en turno, esto es, que los trabajadores y los sectores populares nos unifiquemos con los responsables de los planes de miseria y explotación implementados de acuerdo a los dictados de Estados Unidos.
Como dice Muñoz Ledo "El muro se convirtió en el límite. Y yo vería un cambio radical de política (ir a la ONU) ...(pero)...no puede haber un gobierno debilitado, sin prestigio interno, con inestabilidad, con peligros graves en lo interno de desorden social... estamos en un acto de indignación nacional que puede provocar estragos gravísimos a la población. Puede llevarnos a aumentar el desprestigio del régimen, que puede llevarnos a conflictos internos por la desesperanza".
En esto coincide con AMLO quien dice: “Tenemos que pensar más que nada en los intereses del pueblo, de la nación, no actuar de manera mezquina, si ahora desatamos una campaña abierta en contra de Peña, imagínense, si ya de por sí está muy afectado, entonces se debilita más y quién nos representa en estas circunstancias difíciles".
Más allá de esto, acudir a la ONU es un gran despropósito. La historia de su desempeño como árbitro internacional entre los estados del mundo ha sido la de garantizar que los planes imperialistas se lleven a cabo validando prácticas de bloqueo comercial, como en el caso de Cuba, que año con año le gana la votación de condena a EE.UU. pero los yanquis apelan a su poder de veto y continúan con su política de estrangulamiento económico.
O el caso de Palestina que igualmente se enfrenta al veto estadunidense a las condenas votadas por la Asamblea General a la ocupación genocida de Israel, país que levantó un muro para estrangular al pueblo palestino con los contratistas que hoy han convencido a Trump de construirle el suyo propio.
¿Qué nos puede garantizar la ONU que respalda el dominio sobre los pueblos pobres mediante los cascos azules y donde EE. UU. puede vetar fácilmente cualquier denuncia en su contra, en caso de que sus chantajes comerciales y amenazas de intervención militar no alcancen para coaccionar el voto de la Asamblea General?
Unidad de los trabajadores y los pueblos por sobre muros y fronteras
Quienes más sufren de los impactos de la orientación política del nuevo gobierno estadunidense y de la sumisión del gobierno mexicano a éste son los trabajadores de ambos lados de las fronteras.
Los trabajadores ya establecidos en los centros industriales y las grandes ciudades junto a la enorme marea de trabajadores migrantes indocumentados en ambos países son el objetivo de un país imperialista con una fuerte necesidad de recomponerse y salir definitivamente del estancamiento en el que se encuentra desde el 2008 y que ni aún con la política de deportaciones, globalización y militarización de Obama-Clinton lograron hacerlo. Por eso la nueva administración estadunidense se ha dado el objetivo de incrementar las ganancias de los capitalistas de la potencia imperialista y algunos de sus socios mexicanos, reduciéndoles el nivel de vida e incrementando su explotación a los trabajadores de ambos lados de la frontera.
Pero es esta clase obrera trasnacional y los demás sectores oprimidos del campo y la ciudad quienes pueden dar una salida a la actual situación unificando sus luchas en ambos países, y a la par con una clara independencia política de los empresarios y los políticos a su servicio.
Estableciendo movimientos binacionales para luchar contra el muro y el enorme dispendio que representa, pague quien pague, y por parar la discriminación y deportaciones masivas de la mano de obra migrante.
Hoy en día en diferentes partes de Estados Unidos miles de personas protestan ante la asunción de Trump al poder y sus primeras decisiones, en nuestro país continúa el descontento por el gasolinazo y subidas de precios e impuestos expresándose en las calles. Es momento de amplificar, organizar y unir esas movilizaciones a través de muros y fronteras. |