Desde hace más de dos años, 800 estudiantes cursan en aulas precarias que suelen inundarse. Luego de muchos reclamos, las autoridades de Infraestructura de Dirección General de Cultura y Educación de Buenos Aires se "comprometió" a finalizar la obra de ampliación y mejoras. Casi en la finalización de un nuevo ciclo lectivo, la situación poco ha cambiado.
Carlos Schmeil, profesor de biología de esta y otras escuelas de La Plata, envió a La Izquierda Diario su denuncia:
"Escribo para contarles lo que me pasó el pasado 15 de octubre. Por la mañana en el aula n°11, al borrar el pizarrón impacté con los dedos mayor y anular de la mano derecha contra un tremendo tornillo de sostén que estaba mal clavado en el ángulo superior derecho. Fui de inmediato a la ART donde se diagnostica traumatismo en la mano con fisura en falange del dedo anular. Mis alumnos comentaron que a otros profesores también les pasó. Muchas promesas de mejoras se hicieron ya. Al gobierno le pregunto: Si tanto se preocupan por la "calidad educativa", ¿por qué motivo no mejoran las condiciones de las escuelas?. Corremos peligro todos los actores: estudiantes, auxiliares y docentes." |