Desde hace más de dos meses la Escuela Delfin Gallo y el Jardín Mafalda tienen clausurado el único patio del edificio. Esta medida se tomó luego del receso escolar de invierno tras el desprendimiento de las balaustradas de la terraza que dan al patio.
Dos meses sin recibir soluciones. Los directivos han realizado todos los informes y reclamos correspondientes a la normativa escolar y sin embargo la situación continúa siendo la misma. Recientemente han instalado andamios tubulares con pantallas para evitar que la caída del material llegue al patio. De todas formas, éste continúa inhabilitado para el uso de docentes y niños y tampoco hay novedades de cuándo, ni en qué plazo se iniciarán las obras de reparación.
Mientras tanto las docentes cuentan cómo se las arreglan para pasar los recreos y la jornada escolar: “estamos en los pasillos de las galerías, algunos grados en el primer piso y otros en la planta baja” “tenemos que cuidar que no corran ni se choquen ya que no hay espacio” “Ahora empieza el calor y se va a hacer más difícil para todos” “la profe de educación física da sus clases en los pasillos que dan a las aulas, esos días se hace muy difícil enseñar por el constante ruido propio de la actividad física”
Los más de 400 alumnos que concurren a las escuela y el jardín, sus familias y las docentes expresan malestar e incertidumbre sobre cómo y cuándo será resuelto. “Queremos jugar en el patio” es el reclamo más sentido. Los andamios frenarían el peligro de nuevos desprendimiento pero… ¿Pueden jugar los chicos entre todos esos caños en el patio? ¿Cuánto tiempo estarán allí? ¿Cuándo se iniciarán las obras?
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