“Para revisarla”, fue la excusa que los más de cinco efectivos dieron para justificar este atropello. Un testigo agrega que la policía se acercó porque se encontraba “tomando cerveza”, que le vaciaron la mochila y la obligaron a desnudarse.
No esta de más volver a denunciar al aparato represivo del estado que comete estas atrocidades, la misma que se cobra la vida de una persona cada 25 horas en nuestro país. Esa policía que tiene una continuidad con muchos miembros que fueron parte de la dictadura. En este caso fue la policía del intendente sciolista Mariano Cascallares, del FpV.
En las redes sociales, este hecho fue repudiado. Es menester no justificar, desde los sectores populares, la campaña a favor del endurecimiento estatal, de los linchamientos y de la Justicia por mano propia, porque favorecen las condiciones del despojo cotidiano que sufren los trabajadores, las mujeres y la juventud por parte de los grandes empresarios, la policía y su Estado.