Donald Trump ya tenía su nominado para la Secretaría de Trabajo. Era Andrew Puzder, dueño de varias cadenas de comida rápida, rechazado, no sólo por los sindicatos gastronómicos sino también por todo el arco demócrata e incluso gran parte de los republicanos. Sin embargo, no pasó de la nominación, ya que ayer retiró su candidatura a dirigir ese departamento luego de la gran cantidad de críticas recibidas por parte de senadores de ambos partidos por un historial poco feliz.
"Tras cuidadosa consideración y conversaciones con mi familia, retiro mi candidatura a secretario de Trabajo. Estoy honrado de haber sido considerado por el presidente Donald Trump para dirigir el Departamento y poner a los trabajadores y empresas de EE.UU. en la senda de una prosperidad sostenible", señaló el fallido secretario en un comunicado.
Puzder, de 66 años, tenía previsto comparecer en una audiencia de confirmación el jueves, ante el comité de Salud y Educación del Senado.
Aunque el partido republicano tiene mayoría en el Senado, lo que haría a suponer que todos los nominados de Trump serían votados. Sin embargo, no ocurrió así. Puzder tomó esa decisión ya que los líderes republicanos en el Senado recomendaron a la Casa Blanca retirarlo debido a que no contaba con los votos necesarios para que se aprobara su designación.
Se trata de la primera retirada de un nominado por el magnate a formar parte del gabinete. Ocurre después de que el lunes renunciara el general retirado Michael Flynn, tras apenas tres semanas en el cargo de asesor presidencial de Seguridad Nacional, en medio de un escándalo por haberle mentido a ni más ni menos que el vicepresidente Pence sobre una conversación telefónica con el embajador ruso en Estados Unidos sobre las sanciones internacionales a Rusia por la anexión de Crimea.
Puzder ha recibido numerosas críticas de grupos sindicales por su gestión y prácticas laborales como presidente de la empresa de restaurantes de comida rápida RKE, que incluye las cadenas Carl’s Jr. y Hardee’s, y que dirige desde 2000. Allí fomenta la automatización de los espacios laborales y no respeta las mínimas leyes laborales, según detalla el diario New York Times.
Asimismo, este mismo diario informa que varios senadores vieron un video del programa televisivo de Oprah Winfrey en los años 80, en el cual se ve a su exmujer, Lisa Fierstein, denunciándolo públicamente, y, por si faltara más, de que había tenido contratada a una inmigrante indocumentada en su casa de California.
El senador y ex aspirante a la candidatura presidencial demócrata Bernie Sanders aplaudió la decisión de Puzder y señaló, en un mensaje en su cuenta de Twitter, que "la simple verdad es que dadas sus relaciones con empleados en las empresas que dirigió, no estaba preparado para encabezar un departamento responsable de defender los derechos de los trabajadores".
Donald Trump enfrenta una crisis gubernamental a pocas semanas de asumir, que expresa, entre otras cosas, la falta de apoyo que tenía de su propio partido. Primero, la renuncia de Flynn, ahora su hombre para ni más ni menos que la Secretaría de Trabajo. Aún no suenan reemplazos para el cargo, pero lo que está claro es que deberá contar con el visto bueno de los republicanos. Muy a pesar de los deseos de Trump. |