Este 27 de febrero la Brigada de Búsqueda de Desaparecidos en Minatitlán Veracruz exigieron al gobierno del estado la apertura del predio propiedad de Pemex para indagar sobre una nueva fosa clandestina. Dicha fosa se localizó en medio de un terreno propiedad de la paraestatal. Huesos y rastros de ropa sirvieron para confirmar que en Minatitlán se descubrió una nueva fosa clandestina.
Dos elementos son alarmantes: el predio está a unos minutos de un centro de bachillerato (Cebetis) y es propiedad de una paraestatal.
La última administración de Veracruz es una alegoría de la descomposición del régimen mexicano. Duarte aún sigue prófugo y fueron encontrados documentos en el que se señala que el gobierno del estado usó pruebas sanitarias falsas; desvío millones de pesos al mismos tiempo que está implicado en el asesinato del periodista Rubén Espinoza y la activista Nadia Vera.
En el país la "Guerra" generó una barbarie sin precedentes. La militarización aumentó los lazos de subordinación a Estados Unidos y causó que la desaparición forzada, las fosas clandestinas, las violaciones a derechos humanos sea el pan de cada día. Por si fuera poco, el régimen votará la nueva Ley de Seguridad Nacional con la que se avalará la presencia del ejército en las calles.
Ante la desolación y el desconsuelo, el escepticismo y la impotencia en México los familiares de los desaparecidos han construido redes de acción y solidaridad contra la política del régimen mexicano. De los papás de los 43 de Ayotzinapa a las decenas de grupos en todo el país, brigadas de búsqueda, madres, son un sujeto que adquiere visibilidad en el México de los desaparecidos.
En medio de esta crisis debemos construir un nuevo movimiento nacional con organizaciones de derechos humanos, sindicatos, familiares de los desaparecidos, estudiantes para rechazar la militarización del país y la política de la "Guerra contra el narcotráfico" |