Entre los manifestantes se encontraban destacados investigadores de Mendoza, que además de reclamar que el gobierno cumpla con lo acordado respecto a los 500 becarios que debían ingresar a la carrera de investigador, señalaron su preocupación por la imposición de los temas que deben investigar. “En Argentina, si algo caracterizó a la investigación científica es que los investigadores han podido trabajar en cualquier tema que sea de su interés y aporta al conocimiento de todos” sostuvo la astrónoma Beatriz García.
Ya se había encendido las alertas cuando el ministro Barañao señaló que “en la Argentina no se tenía por qué financiar a la gente que hace investigaciones de la época del medioevo”. Este es uno de los argumentos utilizados para recortar y reasignar presupuestos a las distintas áreas. La decisión de no permitir el ingreso de los 500 becarios es parte de la decisión tomada por el ministro Barañao de reducir presupuesto y personal para las investigaciones científicas en la Argentina.
“Hay que tener en cuenta que los becarios no son personas que han entrado al mundo científico ayer, sino que llevan años formándose y preparándose. Tienen un nivel de capacitación que los posiciona al mismo nivel de cualquier investigador del resto del mundo”, dijo García y además agregó que “también está en peligro el ingreso del personal que ha concursado para la carrera del personal de apoyo. El CONICET no sólo está integrado por científicos y becarios sino por técnicos y profesionales que son los que colaboran con los trabajos de investigación: manteniendo los laboratorios, desarrollando tecnologías, preparando los insumos, trabajando con las compras. Es decir, hay una gran cantidad de personas que apoyan desde lo técnico, la organización y gestión el trabajo científico”. |