Impulsando al máximo su campaña presidencial, el señor Kast presenta sus propuestas para lograr una “evolución” y una senda hacia la “libertad”, pretendiendo una serie de reformas al actual sistema neoliberal en pos de acabar con el populismo, criticando firmemente a la Nueva Mayoría, al Frente Amplio e incluso a la derecha misma, también mostrándose impetuosamente en contra de los sectores de la izquierda más radical y los actuales movimientos sociales, como lo es el de las mujeres en la lucha por un aborto libre y legal.
Recordemos que Felipe Kast se pronuncia a sí mismo como la única alternativa presidencial con un programa previo de gobierno y con propuestas de modernización estatal: como la mejora en la competencia empresarial y aumentar la productividad para la “reactivación” de la economía chilena, implementar la educación privada y mejorar la calidad de la pública, apelando a la libertad de decidir donde educar a los hijos, propone también la equidad de género y habla de variadas mejoras sociales, sin embargo se posiciona completamente en contra de la ley de aborto bajo la declaración: “Sin vida no hay libertad. Por lo tanto, sabiendo y reconociéndole a quienes me critican por mi posición en la que sí vulnero la libertad de la mujer, porque no lo escondo, siento que hay otra libertad que es igualmente importante o más importante, que es la libertad de poder existir, que también se vulnera. Mi posición es que cuidemos esa libertad, y la libertad de la mujer que estamos vulnerando, hagamos lo posible para aminorar ese dolor y aminorar esa pérdida”
Es interesante que se declare esto siendo que fue él mismo que se disfrazó de mujer para el 8 de Marzo, mostrándose de manera oportunista, como de costumbre, a “favor de la dignidad de las mujeres”, además de declarar públicamente que exige su derecho a prohibirles a las mujeres la libertad de decidir sobre su propio cuerpo. Siempre oscilando entre los derechos democráticos “liberales” y la conservaduría, como suele hacer la centro derecha.
Otros hechos relevantes respecto del candidato son los aportes tributarios que ha recibido desde el banco BCI; como también su idea de que las viviendas sociales pudieran ser embargables; además del goce de su familia, ya con grandes fortunas, que desde la dictadura recibe beneficios del Estado, como la gracia de 580 mil otorgada a su madre por Pinochet.
Kast es, entonces, un defensor del sistema de dominación empresarial, del sistema patriarcal y capitalista, y amenaza con ser el futuro de Chile, otra alternativa derechista que pretende levantarse contra el avance de los derechos de las mujeres, los jóvenes y los trabajadores. |