Desde hace 26 días un grupo de personas acampa en el Ayuntamiento de Vigo como protesta por la precariedad de las ayudas sociales. La falta de ayudas a las personas sin hogar se ha agudizado estos últimos años.
Desde hace 26 días un grupo de personas acampa en el Ayuntamiento de Vigo como protesta por la precariedad de las ayudas sociales. La falta de ayudas a las personas sin hogar se ha agudizado estos últimos años.
En Vigo, actualmente existen dos albergues en los que el máximo de tiempo que está permitido estar es de 10 días. El de Teis tiene previsto su cierre próximamente y se convertirá en un geriátrico de pago. Por otra parte, desde el cambio de propietarios de este albergue, las mujeres han sido totalmente excluidas y sin ningún apoyo ni acción por parte del ayuntamiento.
Las mujeres sin techo son un colectivo muy vulnerable ya que la opresión que sufren por su género se acentúa por su pobreza. Por desgracia, la calle no es un lugar seguro para ninguna mujer, todas estamos expuestas a acoso, violaciones y agresiones de todo tipo pero en el caso de las mujeres sin techo es mucho peor debido al clasismo de la sociedad y la falta de recursos e indefensión legal.
El cierre de este albergue dejará en la calle a 38 personas sin contar todas las mujeres que ya ni siquiera podían entrar. Las condiciones en los albergues tampoco son buenas, el trabajo de inserción social es nulo y en 2016 más de la mitad del dinero destinado para el albergue fue dedicado a los sueldos precarios de los trabajadores sin contar el dinero que deriva a las ganancias de la empresa.
Además, el presente Gobierno ha destinado cuantiosos fondos a la colocación de bancos y obras de dudosa utilidad, como escaleras mecánicas que se averían continuamente; un barco plantado en una rotonda, así como otras inversiones que muestran la especulación urbanística. Por otra parte, estos bancos se consideran por los grupos de colectivos sin techo como “antipersonas”, por su imposibilidad para tumbarse en ellos debido a una barra de metal que divide el banco. Parece ser que lo único que importa para el gobierno local es la apariencia, y no la situación de las personas que viven en la ciudad.
El alcalde, Abel Caballero, se negó a responder en pleno municipal a las preguntas realizadas sobre este problema que abarca a más de 100 personas en Vigo y salió durante la duración de la rueda de preguntas. Después de esto volvió y siguió con normalidad el pleno, al haberse ido durante el proceso le volvieron a preguntar sobre este tema y respondió “esos son cuatro de la rotonda y un gitano”. La falta de respeto por estas personas y el cinismo de este alcalde son alarmantes. Un alcalde que se jacta de su inversión en ayudas sociales estando según fuentes del ministerio el número 117 de los 350 ayuntamientos de más de 20.000, en una situación precaria según estos datos.
Abel Caballero ya ha llamado la atención por su despreocupación ante temas sociales cuando en el barrio obrero de Coia en un momento de crisis se gastó 300.000€ en trasladar un barco a una rotonda ignorando las protestas de hasta 40 colectivos. Ante esto hubo varias manifestaciones y lucha social que acabó con varios detenidos.
Para mayor gravedad, los trámites burocráticos para pedir ayudas son extremadamente largos, la ayuda primordial que tienen estas personas es el RISGA con una ayuda de 426€ al mes y esta tarda 8 meses en darse, estando ahora mismo en riesgo de exclusión social miles de personas. Las personas que lo reciben están continuamente observados por un asistente y en caso de cualquier transacción económica no informada anteriormente se quitaría esta ayuda aunque sin ella te quedaras en la calle, para volver a pedirla tienes que esperar tres meses y sin garantía de que te la devuelvan.
Ante esta situación colectivos por la vivienda y derechos de los sin techo como Os Ningúens, la RSP y la PAH, así como sindicatos como la CUT, CIG y CGT y partidos políticos de izquierda están apoyando esta iniciativa. Una idea que surgió de Juan, un activista sin techo que lleva dos años viviendo en la calle. Al darse cuenta de que había mucha gente en su situación decidió hablar con estos colectivos para impulsar un movimiento de lucha que pueda acabar con estos problemas. A continuación reproducimos una entrevista al propio Juan.
Algunos de los representantes de esta acampada son Juan y David. Y han asegurado que estarán de forma indefinida hasta que el ayuntamiento solucione la situación y que cualquier tipo de apoyo será agradecido, informan que logísticamente no les hace falta nada y que cualquier tipo de acto que se quiera realizar en la plaza del Ayuntamiento será bien recibido. Tienen una cuenta de Facebook con el nombre de “Acampada contra a pobreza Vigo” y están realizando una recogida de firmas en el ayuntamiento que cuenta ya con 2.200.
En este sentido planteamos que son necesarias soluciones para la gente que padece esta situación, o está en riesgo de hacerlo. Es imprescindible la expropiación de los pisos vacíos a los bancos, así como la utilización de los que están en propiedad del Ayuntamiento, para su dación en régimen de alquiler social a las personas que lo necesiten. No es tolerable que haya casas sin gente, y gente sin casas. Asimismo, exigimos que se aumenten los ingresos de miseria del RISGA, hasta alcanzar ingresos que permitan la vida digna hasta alcanzar, al menos, el salario mínimo interprofesional.
Para alcanzar estas demandas, es necesario un gran movimiento de lucha, donde colectivos específicos y otros agentes hagan frente común. Esperamos que colectivos y sindicatos empiecen a movilizarse pronto con concentraciones y otras actividades de visibilización de este problema. En el caso de los sindicatos, creemos que es su obligación la de convocar a la lucha en apoyo a la clase trabajadora en paro, que azotados por la crisis económica capitalista, se ven condenados a la pobreza. Se hace un llamamiento para la unión de fuerzas y apoyo a estas personas, así como a todo el colectivo en riesgo. No podemos tolerar que haya personas viviendo en la calle.