Gran revuelo ha causado el anuncio de la diputada comunista, Camila Vallejo, de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales y mantener los salarios. El proyecto que fue presentado a los ministros de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre y de Interior, Mario Fernández, el pasado 15 de marzo, tiene como objetivo mejorar el “bienestar social, la calidad de vida de la gente y la felicidad de nuestro pueblo”.
Los primeros en mostrarse en contra del proyecto fueron los centros de estudios de la derecha, como Libertad y Desarrollo, quienes aseguran que reducir la jornada no tendría efectos positivos en la productividad. De la misma forma el fundador de Educación 2020, Mario Waissbluth, sostuvo que las empresas deberán contratar a más gente para poder mantener el mismo nivel de producción, aumentando de esta forma los costos.
Por otra parte, el proyecto es mirado con simpatía por organizaciones sindicales como el SINTEC, economistas de Fundación Sol y parlamentarios como Giorgio Jackson (RD).
Actualmente se plantea que el proyecto de la parlamentaria podría ser considerado inadmisible, ya que solamente la presidente puede presentar leyes para “fijar, modificar, conceder o aumentar remuneraciones” en el mundo público o privado y “alterar las bases que sirvan para determinarlos”.
Mientras se discute esto en Chile, paralelamente en Argentina se está desarrollando un proyecto de características similares, impulsado por el Partido de Trabajadores Socialistas, integrante del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.
Parlamentarios de izquierda vienen impulsando una gran campaña por la disminución de la jornada laboral, la cual se plantea disminuir el horario laboral a 6 horas, los 5 días de la semana, dejando libre el fin de semana. Y, que además con esta medida no se disminuya el sueldo, sino que se garantice que el salario recibido sea acorde a la canasta familiar. También busca el reparto de las horas de trabajo, para lograr solventar la producción y reducir el desempleo. Esta propuesta, si bien tiene similitudes con la planteada por Camila Vallejo, en cuanto a la jornada laboral,marco una diferencia en su eje anti-capitalista, en tanto, la contraposición a las ganancias de los empresarios.
Además se plantea en la perspectiva de la autoorganización de los trabajadores, porque si bien la propuesta se plantea en el ámbito parlamentario o "institucional", tiene como objetivo desarrollar las más amplia movilización de los trabajadores y sus organismos, quienes pueden visibilizar la problemática y exigir que la crisis no se la impongan a los trabajadores, sino a sus responsables, los empresarios.
Cabe mencionar, que este proyecto tanto en Argentina como en Chile, tiene opositores y estos son los mismos que plantean que es imposible hacer esa modificación sin afectar las ganancias. Son políticos de los empresarios que se han visto involucrados en casos de corrupción, aquellos que apoyan las leyes de reducción de impuestos a las grandes empresas.
Por lo que, al presenciar la negativa “inconstitucional” que plantean, se deja en evidencia su interés de poder seguir precarizando los trabajos, aumentando sus jornadas laborales y disminuyendo sus salarios, mientras por otra parte incrementan sus riquezas. |