Comparte la frialdad con su marido, el exdueño del Grupo 23, quien en su momento dejó a todos los periodistas en la calle. Pero ella fue más allá y despidió a sus trabajadores a través de WhatsApp.
"La boutique va a cerrar sus puertas al público. Agradezco el trabajo hecho. Se hace muy difícil por la situación argentina con los impuestos. Guarden todo en cajas bien cuidadas, las prendas y por líneas", escribió en su celular desde Miami donde vive con Garfunkel y sus hijas.
Cínica, y no alcanzan los adjetivos para describir lo que hizo. No contenta con mandar a cuidar las prendas que quedaban en el local, agregó "lamento darles esta noticia. Toda duda se pueden comunicar con Rubén Cañas, que está al frente de la situación, y en su defecto con Estudio Wortman".
El vaciador y su esposa, fueron noticia el año pasado por las fotos donde orgullosamente meustran como salieron a cazar animales en un safari en Sudáfrica. En aquel entonces su defensa fue una burla. Al sitio Teleshow Vannucci le dijo que no tiene “nada para decir de las fotos, ya que forman parte de nuestra intimidad y fueron robadas de nuestro hogar”.
Las fotos también salieron a la luz por una red social, una empleada doméstica las compartió como represalia por la deuda que tenían con ella estos exéntricos empresarios.
A esta pareja de capitalistas no les tiembla la pera cuando de despidos se trata. Desde Miami y tal como ocurrió los usuarios no tardaron en recordarle el conflicto laboral que lo tiene como protagonista.
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