En una declaración difundida a principios de marzo, los dos agrupamientos, al que se le suma la Agrupación Municipal Cabildo Abierto, dieron a conocer la conformación del espacio “Convocatoria 8 de Febrero” para competir en las elecciones legislativas de este año. El nombre está relacionado con el día de nacimiento del ex gobernador y general Martín Miguel de Güemes, figura destacada a nivel nacional por su lucha frente al avance del ejército realista durante las guerras de la independencia.
El documento en cuestión habla de “coincidencias y acuerdos en el plano político, operativo y estratégico”. Veamos.
En unidad con ex K y ex U
“Coincidimos en que Salta está gobernada por una casta política y social desde hace más de dos décadas, implementando un modelo neoliberal y conservador”, sostienen en alusión a los 6 gobiernos continuos peronistas repartidos entre Juan Carlos Romero y Juan Manuel Urtubey.
Lo paradójico es que uno de los principales referentes del Instrumento Electoral Unidad Popular (UP), quien fuera su candidato a gobernador en el 2015, es el peronista Edmundo Falú.
Falú integró en 2003 la alianza Unidos por Salta que se auto reconocía como el “kirchnerismo salteño” y en 2008 bancó abiertamente a Urtubey, mientras transitaba su primer mandato de la mano del Frente Justicialista Renovador Para la Victoria (FreJuReVi), una alianza que dura hasta el día de hoy entre el PJ urtubeycista, el kirchnerista Partido de la Victoria (PV) y el conservador Partido Renovador de Salta, cuyo fundador es el ex gobernador de facto Roberto Ulloa.
Curiosamente, otros referentes de UP, Daniel Escotorin y María Lapasset, en febrero pasado, en una entrevista a la local Radio Aries, manifestaron sus intenciones de acercamiento al PV, ¡que es parte del FreJuVeRi!
Un mes después, el gobernador salteño es denunciado por la “Convocatoria 8 de Febrero” como parte de la casta política “que se apropió para traicionar la representación política de las mayorías”.
La centroizquierda papal
En otro apartado, la plataforma que suscriben Patria Grande (PG), la UP y Cabildo Abierto, hace mención al “cuadro de injusticias”, con falta de inclusión y equidad social que se viven en la provincia y para esto propone “fundar una nueva conciencia social, humanista y ecológica sobre la base de fundamentos éticos solidarios y filosóficos tales como lo impulsa el Papa Francisco”. Además, denuncia por corrupto y antipopular al sistema democrático actual, donde una “casta política y social”, según señalan, gobierna para los intereses de los empresarios mientras no se discute ninguna de las prioridades que aquejan al pueblo trabajador. Pero, ¿no es la Iglesia Católica expresión de esa casta que permite que el ajuste de Macri, Urtubey y los gobernadores sigan golpeando sobre los trabajadores y las mujeres?
En la Salta colonial e hispana la opresión que ejerce la Iglesia Católica se respira en cada momento. Es una de las tres provincias donde la religión es obligatoria como materia en todas las escuelas públicas y el derecho a la Educación Sexual Integral en las escuelas medias está condicionado a una jornada por año.
El caso de Juana, la niña wichi embarazada a fines de 2015 producto de una violación, es otra muestra del poder de la Iglesia, institución cuyo rechazo al derecho al aborto no punible es conocido. En esa ocasión, fue el mismo Ministerio de Justicia y Derechos Humanos a cargo de Pamela Calletti quién le negó el aborto no punible a Juana, en una provincia donde el mismo está regimentado por el repudiado protocolo 1170.
Mientras el salteño Daniel Sgardelis denunciaba los abusos sexuales eclesiásticos que padeció en el Instituto Provolo el referente de PG, Itaí Hagman, se abrazaba al “humanista” Francisco, principal responsable del Vaticano respecto a este tema. Resulta más que llamativo que PG proponga para salir de esta opresión la alianza con la misma Iglesia Católica oscurantista y medieval, y la doctrina del que supo ser el Cardenal Bergoglio.
Frente de Izquierda vs frente con el PJ
“(…) todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces (…) una vez como tragedia y otra vez, como farsa”, escribía Karl Marx en su obra “El 18 Brumario de Luis Bonaparte” en 1852. ¿Acaso estaría pensando en las paradojas de la centroizquierda argentina?
El desbarranque de Patria Grande lo posiciona hacia la construcción de una corriente de centroizquierda sin ningún tipo de independencia de clase ni posicionamiento estratégico anticapitalista. La corriente que supo auto denominarse como “la izquierda independiente”, tras el fin de ciclo de los “gobiernos bolivarianos” y del “socialismo del siglo XXI”, ahora va atrás de una alianza con sectores que vienen del kirchnerismo o del urtubeycismo. Con armados que priorizan el reciclaje de viejos figurones de los partidos patronales, como Falú, que nada tiene que ver con los trabajadores. Pero el camino que se plantea recorrer Patria Grande ahora es un camino ya recorrido por el MST, cuando de alianzas electorales se habla, en torno a las figuras de Luis Juez o Pino Solanas, que los llevó al fracaso…o tragedia, según Marx.
Frente a esto, el Frente de Izquierda es una fuerza nacional, de izquierda, clasista y anticapitalista. La única que se posiciona en la pelea contra los partidos patronales frente a los intentos de oponerse con centroizquierdas impotentes.
En Salta está a la orden del día la tarea de construir el Frente de Izquierda, entre las dos fuerzas existentes como lo son el Partido Obrero y el PTS, apoyado en las movilizaciones independientes de los gobiernos de turno de las mujeres y los trabajadores que tiene como protagonista a la docencia, para posicionarse como la verdadera alternativa al PJ, massismo y macrismo, y al régimen de “casta política y social”. |