Por Fernanda Ubilla- Miembro de la Secretaria de Género y Sexualidades de Derecho y Humanidades de la Universidad Católica del Norte
A comienzos de este año, un grupo de estudiantes de Derecho de la Universidad Católica del Norte, en Antofagasta, se empezó a organizar por los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. Con el transcurso de estos dos meses, este grupo de personas se organizan en una Secretaría de Géneros y Sexualidades, que agrupa a decenas de estudiantes de Derecho y Psicología.
A pesar del poco tiempo que este organismo lleva activo, sus integrantes han sido invitados a participar en distintas instancias como un conversatorio de acoso sexual callejero del programa “Buen Vivir de la Sexualidad y la Reproducción” que dirige la escuela de Psicología de la universidad; participaron en un taller contra la violencia de género y a la diversidad sexual, que organizó el Centro de Estudiantes de Ingeniería Comercial en la Universidad de Antofagasta; y ,además, la Secretaría en el contexto de la semana mechona, ha tomado un rol activo en evitar el acoso sexual en las fiestas universitarias.
Sumando a lo anterior, la Secretaría de Género y Sexualidades (Segesex) de Derecho y Humanidades ha creado lazos con las secretarías de Medicina y de la Universidad de Antofagasta: la idea es crear vínculos entre estos organismos, realizando actividades y campañas en conjunto, la primera de ellas se realizó en el contexto de la velatón por Lorena Carrasco.
Naomi Elgueta, estudiante de Psicología y parte activa de la Secretaría se refiere a si es que estamos oprimidas las mujeres y la diversidad sexual en actualidad: “sí, como mujeres y diversidad sexual, somos oprimidas y violentadas en las diversas aristas de nuestras vidas cotidianas. Esto se manifiesta en principio, en un nivel muy naturalizado como el acoso callejero, la violencia física o psicológica en las relaciones, los medios de comunicación que nos sexualizan y objetivizan nuestros cuerpos, y nadie parece cuestionarse por qué estas cosas ocurren. Pero, la violencia hacia nosotras no queda en estas situaciones, sino que se manifiestan en niveles mucho más profundos, como el caso de Nábila. También, Nicole Saavedra, muerta por ser lesbiana, la mataron y torturaron por un pensar machista y lesbofóbico. Por último, recordemos a Lorena Carrasco, que recientemente fue víctima del femicidio número 19 de este año".
Gabriela Cariaga, estudiante de Derecho y parte activa de la Secretaría, también nos comenta por qué es necesario organizarse en la universidad: “como organismo no estamos de acuerdo con el sistema patriarcal en que nos encontramos, y creemos fehacientemente en que nuestra labor es visibilizar que la violencia de género y la discriminación a la comunidad LGBT, no son problemas aislados que afectan a algunas personas, sino que responde a un sistema económico, político y social que nos oprime por el solo hecho de ser mujeres, lesbianas, gays, trans. Es por esto que creemos necesario organizarnos en aquellos lugares donde vivimos nuestra cotidianidad, en este caso, la universidad, para que no seamos personas individuales luchando, sino que en la colectividad, podamos destruir este sistema de opresión y explotación”.
Claudio Meneses, estudiante de Derecho, presidente de CEAL (Centro de Estudiantes), militante de Pan y Rosas y miembro activo de la Secretaría, comenta sobre el funcionamiento de la secretaría: “En la Secretaría funcionamos de manera horizontal y sin jerarquías, donde compañeros y compañeras toman responsabilidades en la medida de su interés y compromiso", comenta.
"La idea es que construyamos un espacio amplio de trabajo y colaboración en torno a nuestros ejes centrales. No dependemos de Federación, sino que somos una organización independiente de estudiantes de bases que encontramos necesario atender a los problemas de género para construir un mejor espacio de estudio, más equitativo y pensado en todas nosotras y nosotros. En concreto, realizamos actividades de concientización y visibilización de los problemas de género y de la diversidad sexual dentro de la universidad para efectos de instalar la discusión e invitar a una amplia participación y organización de la comunidad estudiantil. Así como también hacernos parte de la contingencia nacional y regional, como lo hicimos en las actividades en torno al último femicidio que ocurrió en nuestra región”, concluye. |