El punto de partida para la conducción de UEPC (docentes) era el cumplimiento de las Actas de 2015 y 2016. Todas las fechas de pago contempladas en el Acta de 2015 son postergadas y los aumentos son planteados en cuotas, con lo que desconocen abiertamente el Acta de 2015. El acuerdo que se firmó en marzo de 2016 tenía una cláusula de revisión por si la inflación se disparaba. Nunca se reconoció nada y los docentes cordobeses perdimos entre un 10 y un 15% del poder adquisitivo del salario.
Desde julio de 2016 cobramos lo mismo. Es fundamental que se reconozca ese porcentaje para constituir un nuevo salario sobre el cual calcular el incremento de 2017. Eso es lo que explicaba el mismo Secretario General de los docentes, Juan Monserrat cuando hablaba de conformar una nueva base de cálculo. Ese compromiso directamente no existe en la propuesta, sólo se suma un 1,5% a los que se ofrece en 2017, o sea que es una propuesta que nos empobrece enormemente. La conclusión que saca la conducción del gremio es que Schiaretti puede volver a no cumplir y ellos no quieren conflicto durante el año. Entonces escriben que no hay revisión hasta enero.
Las cuotas y la letra chica
Se anuncia un aumento del 24,5%. Hasta La voz del Interior publica que ese es el aumento, ayudándole a Monserrat a hacer campaña en las escuelas. En realidad se plantea un monto global que van conformando la deuda de las actas 2015, un 1,5% del acta 2016, el aumento del aporte nacional y la rebaja de los aportes personales a las jubilaciones. Es el famoso 18% más las deudas viejas que el gobierno quiere reconocer y un 3,5% que sale del bolsillo docente (por la rebaja de aportes patronales). ¡Hasta las actas de hace dos años corren como parte del supuesto “aumento 2017”!
También suman como parte del aumento la plata que viene de Nación, incluyendo tanto el FONID como el nuevo ítem que dispuso este año Bullrich. Y sumando todo esto, lo que pone la Nación, la provincia, lo que ponen los propios docentes, no se llega al porcentaje del 24,5% que dice la propaganda sino a través de tres cuotas y sin ninguna posibilidad de revisión en caso que la inflación se dispare.
El ataque a los jubilados
La rebaja de aportes personales es plata que hoy ponemos para nuestra jubilación y que dejamos de poner. Entonces esa plata que dicen que nos aumentan es plata nuestra. Y de paso avanzan con la armonización: los docentes en actividad pasamos de aportar un 18% a un 14.5%, y vamos camino al 11% que aportan en la Nación. Los jubilados también van camino a cobrar lo que cobran los jubilados nacionales. Con esta propuesta se sigue vaciando la Caja de Jubilaciones.
Si se acepta esta propuesta los jubilados siguen perdiendo. Por eso hay que rechazarla!
Los descuentos no se tocan
Monserrat dijo que no se sentaba a negociar si no devolvían los descuentos y dos días después defiende una propuesta que no devuelve los descuentos por días de paro. La devolución de los descuentos es algo importante para que los docentes puedan cobrar su ya bastante devaluado salario, y también es importante para fortalecer la lucha, planteando la legitimidad del paro. ¡Con esta propuesta la conducción Celeste deja pasar el ataque al derecho a huelga!
La resignación y el ataque
Es tan mala la propuesta que la conducción no la defiende, hace un discurso de resignación llamándonos a aceptar lo que hay. Sostienen que los compañeros no quieren parar, por tanto no podemos pelear. Quiere educarnos en la resignación, para que no podamos defendernos de los ataques del gobierno.
Cada vez que se dice que estamos en tiempos de resistencia, es para enseñar que el que lucha, pierde. Las medidas creativas como la Escuela Itinerante o la Carpa Blanca no son para luchar, sino para mostrarse luchando, mientras debilitan a los docentes. La disputa simbólica tiene por trasfondo dejar pasar el ajuste provincia por provincia. Por eso es fundamental nacionalizar el conflicto docente.
Tenemos que rechazar esta propuesta de ataque a los docentes y a los jubilados y ratificar la exigencia de un aumento de 40% de bolsillo con todas las sumas en blanco, el 82% móvil para todos los jubilados, la defensa de la educación pública y el rechazo a la persecución política, basta de listas negras. |